Konstruye-Razona-Entiende y Aplica.
Esta es tu oportunidad para descubrir y explorar el potencial de tu hijo a través de un programa caracterizado por crear un sentido de curiosidad y aventura para aprehender la excelencia humana y llevarla a la práctica con todas las personas y en todos los lugares. Capaz de ver la vida como una única y exclusiva oportunidad de aprendizaje permanente.
Hola, hace algún tiempo que no había escrito, pero ahora quiero compartir contigo algunas reflexiones sobre la importancia de ser PADRES POSITIVOS... y por qué este tema?, pues bien, si eres papá o mamá, sabes que con mucha frecuencia cuando tu pequeño hijo intenta hacer algo, o está explorando su entorno, busca alcanzar algún objeto, manipularlo, metérselo a su boca ....., etc.... y ahí es cuando surge tu expresión: "NOOO", sin embargo y lamentablemente, en varias ocasiones nos vamos convirtiendo en papás del "NO", "No hagas esto...."; "No toques aquellos", "No te trepes", "No, no y no".... y así vamos imprimiendo en nuestros hijos no solo las prohibiciones de lo que deberían o no hacer, sino más bien vamos generando en ellos un sentido de NEGATIVISMO.... y así cuando son algo más grandecitos su palabra favorita suele ser "NO PUEDO", y es justamente ahí cuando tratamos de hacerles ver que son capaces, pero si siempre les estuvimos grabando en su mente la idea del NO!!!!
Después de leer estas líneas, te preguntarás entonces, como hago? o mejor dicho qué hago? pues si no le indico lo que puede y no puede hacer, o tocar, puede sufrir algún accidente..... y así es, tu labor es enseñarle justamente, pero sin utilizar el NO para todo, recuerda que el lenguaje que utilizas es el lenguaje que se transforma en actitudes y acciones que tus hijos tendrán posteriormente.....
Te propongo algo, haz la prueba solo por un día, intenta hablar en POSITIVO, sí, exactamente, toma conciencia de las veces que tu lenguaje es negativo e intenta cambiar las frases que dices por AFIRMACIONES POSITIVAS, recuerda que una de las claves de la PNL es "Hablar como sí...." (ya lo haz conseguido, lo haz hecho, etc.). Experimentarás en tí una sensación diferente, de confianza, de autosuficiencia y sí tú te sientes así, cuánto más lo sentirán tus hijos.... inténtalo, adelante!!!!
La mayoría de las veces tendemos a pensar que el equivocarse es parte de la vida, pero obviamente una parte “negativa”, en el vida un “fracaso”….
Sin embargo y a pesar de que en nuestros anhelos más profundos como padres quisiéramos que nuestros hijos nunca sufran, que tomen las decisiones correctas y por tanto que no se equivoquen, una de las tareas fundamentales es: enseñar a los niños a equivocarse, el error, el fallo, es parte inevitable de la condición humana.
Hagamos lo que hagamos habrá siempre un coeficiente de error en nuestras obras. No se puede ser sublime a todas horas. El genio más genial pone un borrón.
En este aspecto, es necesario dejar vivir a nuestros hijos, pues ellos están realizando un proceso intransferible, que consiste en vivir su propia vida y nadie, incluidos los padres, pueden variar esa realidad.
Por tanto, cuídese de estar sentando pautas constantemente, dando orientaciones a cada minuto, advirtiéndole en cada momento cómo hacer cada cosa. Le pongo el ejemplo de los entrenadores de boxeo, quienes entrenan a sus pupilos lo mejor que puedan, contodo el amor y la dedicación posibles, pero quién enfrenta al adversario no es el entrenador, no es quien entrena sino el pupilo, el entrenado, quién recibió el entrenamiento. Y cada vez que termine un round o salto, el entrenador le da nuevas instrucciones, le corrige supuestas fallas y vuelve el boxeador al combate, no el entrenador. Y en ocasiones, el entrenador dice o le grita alguna estrategia desde suesquina y el boxeador equivoca la táctica y pierde la pelea por puntos, por nocaut. Y no la perdió el entrenador, la perdió el boxeador.
Y en la vida la función de los padres se semeja en buena medida a la de un entrenador. Debemos preparar a los hijos para que celebren su combate con la vida y salgan victoriosos ante ese difícil contrincante. Pero Usted no puede vivir lavida por su hijo y el aspirar a hacerlo, es otra postura que atenta contra su autoridad. Dígale más o menos qué hacer y cómo, pero deje que él le ponga su sello personal y si desea buscar otras vías y formas, mucho mejor, Estimúlelo.
Hola! ¿cómo estas?, Quiero agradecerte por seguir continuamente los artículos que preparamos para tí en nuestro blog, durante estas semanas vamos a aprender o mejor dicho a “reaprender” a usar el Lenguaje como una forma de EMPODERAMIENTO que serán de utilidad en cada una de nuestras interacciones: laborales, amistad, afectivas, pareja, padres-hijos, etc. Pues bien empecemos:
Muchos de nosotros pasamos el tiempo lamentándonos del pasado o imaginando que sería si nos ganáramos la lotería o si la suerte cambiara de un momento a otro y estaríamos en el puesto de alguien más. Pero el lenguaje empoderante usando bien tu cerebro para aplicarlo te lleva a otro sitio lejos del actual.
Quiero compartir un ejemplo de alguien quien CAMBIO su dialogo interno con afirmaciones:
"Siempre he creído en la magia. Cuando todavía no hacía nada en esta ciudad, subía todas las noches a una montaña (Mulholland Drive), me sentaba allí y miraba la ciudad, extendía los brazos y decía: "Todos quieren trabajar conmigo. Soy un actor excelente. Tengo toda clase de ofertas para trabajar en magníficas películas" Repetía simplemente estas frases una y otra vez, convenciéndome, montaña abajo ya listo a convertirme en el dueño del mundo mientras me decía: "Me esperan las ofertas para trabajar en películas. Solo que aún no las escucho" Eran afirmaciones de hechos cumplidos, antídotos para todo lo que proviene de mi trasfondo familiar". JIM CAREY Actor
Ves que cualquier persona de éxito estuvo en algún momento de incertidumbre, pero logró sus metas y más utilizando la mejor herramienta que tenemos todos el lenguaje.
Ahora te toca a ti empezar a usar esta herramienta correctamente, te propongo un ejercicio durante esta semana:
1.Escoge una afirmación que quieres que te ayude a EMPONDERARTE a ti, esta afirmación puede realizarse en cualquier ámbito de tu vida; un nuevo empleo, mejores ingresos, un nuevo lugar para vivir, encontrar una persona adecuada, comunicarte mejor con tus hijos, o con tu pareja, mostrar tus afectos, etc…. En fin la lista y las afirmaciones son infinitas, solo depende de que tú selecciones una.
2.Bien, una vez que lo has hecho y te has decidido por ella, escríbela, encuentra un papel que te guste, escríbelo con letra firme y grande.
3.Ahora cada mañana al levantarte, léela con fuerza y firmeza, repítelo con convicción y cada vez que tengas un tiempo vuelve a repetírtelo… HAZ COMO SÍ….. ya se hubiera cumplido
4.Pronto vas a ver que el resultado se empieza a realizar….(ojo pero tu afirmación debe ser realista, posible).. mientras más vayas entrenándote, más fácilmente lograrás EMPONDERARTE EN EL LENGUAJE y lo conseguirás.
Nos vemos pronto el éxito, te está esperando, alcánzalo ya.
Las creencias son los componentes que determinan cómo damos significado a los eventos que suceden a nuestro alrededor. Son todos aquellos juicios o evaluaciones acerca de nosotros mismos, los demás y el mundo a nuestro alrededor que se relacionan con la pregunta “¿Por qué?”.
En términos de PNL, las creencias se consideran generalizaciones sobre (1) las causas, (2) los significados y (3) los límites.
Funcionamos en base a creencias
Todos nosotros funcionamos en base a las creencias que sostenemos, y también lo hacemos en nuestra labor como educadores. Esta es una lista de creencias sobre la educación. Comprueba con cuáles estás más de acuerdo y con cuáles no:
La letra con sangre entra.
Para enseñar algo, lo mejor es ir paso a paso y avanzar poco a poco hasta dominar el tema.
Se educa más con lo que se hace que con lo que se dice.
Si haces las cosas con cariño, seguro que se acaba educando bien.
Es importante establecer las normas y ser estricto en su cumplimiento.
La atención, la concentración y la disciplina son esenciales a la hora de poder enseñar algo.
Se educa mejor en grupo.
Es mejor un educador involucrado con una técnica pobre que un educador más distante con una buena técnica.
A veces el educador tiene que enseñar cosas que el educando no puede entender para qué sirven, aunque más tarde lo entienda.
No cualquiera puede educar, es necesario poseer ciertos conocimientos que te indiquen cuál es la mejor manera de hacerlo.
Para enseñar contenidos, no es necesario dominar la materia, basta con saber más que los alumnos sobre ella.
¿Has encontrado frases con las que estás de acuerdo? ¿y otras que hacen que se te ponga la piel de gallina solo con leerla? Entonces estás identificando tus propias creencias, en el primer caso, y creencias opuestas a las tuyas, en el segundo. Recuerda, en PNL no hablamos de creencias correctas o incorrectas, sino de creencias eficaces o ineficaces para obtener un resultado deseado en un contexto determinado.
En PNL sabemos que las creencias que un individuo tiene filtran la percepción de la realidad y marcan el comportamiento. Si realmente queremos ser eficaces, necesitamos escoger un conjunto de creencias potenciadoras para educar.
A veces se sugiere que los educadores deben asumir un conjunto concreto de creencias “correctas”. Esto asume (1) que realmente existe el conjunto correcto (si lo hay, ¿a qué tanta discusión?) y (2) que diciendo a los educadores lo que deben hacer, estos lo van asumir sin más (¿?).
Ejercicio: etiquetas
1. Pensar en una relación educativa en la que haya algún problema con la otra persona.
2. ¿Qué palabra o frase caracteriza a la otra persona.
3. ¿Cómo podría etiquetarse de una forma más positiva?
4. Vuelva a examinar la conducta de la otra persona, ahora a la luz de la nueva etiqueta. ¿Cómo cambia tu percepción? ¿qué nuevas posibilidades aparecen? ¿cómo tratarás de diferente manera a esa persona?
Resumiendo …
No podemos cambiar a la otra persona, sólo cambiar nuestras conductas. Mi interpretación de los hechos o de las intenciones del otro (mis creencias) determinan mis conductas.
Supongamos dos profesores en la sala al inicio de curso, repasando los alumnos que pasan de curso: “Camila es una niña muy aplicada … cuidado con Joaquín, es un alborotador …” ¿están compartiendo hechos o creencias?
Una afirmación es un pensamiento que refuerza lo que somos y creemos de nosotros, en otras palabras “nuestra identidad personal”. Es decir, si decimos “soy malgenio” o “siempre me va mal”, “tengo mala suerte”, “ me va mal en alguna materia como las matemáticas, por ejemplo”; reforzamos una parte de nuestra identidad actual. Es importante destacar que la identidad no es algo fijo o establecido, no tiene un valor que permanece constante y sin cambios a lo largo del tiempo sino que es un conjunto de actitudes y creencias la que la forman, así puede sufrir modificaciones dependiendo de nuestra manera de actuar.
Voy a darte un ejemplo para que sea más fácil comprender este maravilloso poder que tienen las afirmaciones: imagínate que cualquier actitud o creencia que tengas está en un “balancín”, en los extremos del mismo están conductas opuestas por ejemplo EXTROVERSIÓN – INTROVERSIÓN. En un momento determinado una actitud está más presente que la otra, si bien pueden cambiar por el contexto en el que te encuentres, de forma general vas a poder mostrarte por uno de las dos opciones. Pues bien, según nuestros comportamientos, nos vamos moviendo hacia un lado u otro del balancín, y al llegar a un punto (tal vez siempre las digamos sin llegar a un punto determinado) empezaremos a decir afirmaciones que apoyen la parte de ese juego de valores que solemos repetir. Lo que refuerza nuestra identidad según estamos acostumbrados.
¿Qué pasa si modifico mis afirmaciones?
Cuando modificamos las afirmaciones que nos decimos a nosotros mismos, estamos influyendo en nuestros sistemas de creencias, y con ello, en la percepción que tenemos sobre nuestra propia identidad. Es por esto que es importe decir afirmaciones que nos brinden apoyo y no jueguen en nuestra contra desanimándonos constantemente y rebajando el valor que tenemos de nosotros mismos. Pero lamentablemente en la gran mayoría de ocasiones, no suele ocurrir así y se nos escapan frases que merman nuestra autoestima, perjudican y degradan en alguna forma aunque sea muy sutil nuestra identidad.
Te preguntarás entonces: ¿Qué tipo de afirmaciones debo realizar entonces? O mejor aún ¿Cómo puedo hacer afirmaciones positivas que me ayuden a modificar mi comportamiento?
ØLo fundamental sobre una afirmación es la forma en la que te la dices a ti mismo. Una afirmación debe estar en positivo. Céntrate en lo que quieres y no en lo que no quieres. En lugar de decir, siguiendo con el ejemplo, “No quiero ser introvertido” te ayudará mucho más decir “Estoy siendo más abierto con las personas”. El motivo de esto es que la mente no procesa la palabra “no” como lo hacemos conscientemente en una frase. El inconsciente opera de otra forma distinta, y obedece lo que le digas. Su trabajo es cumplir las órdenes que le lleguen al pie de la letra, él espera que sepas lo que le estás diciendo, pero cambiar una por otra le llevará un tiempo.
Veamos un ejemplo para entender mejor esto. Si te piden que no pienses en un gran trozo de pastel, primero tienes que imaginar el gran trozo de pastel, y luego prohibirte pensar en el ocupando la mente en cualquier cosa pero recordándote que no tienes que pensar en el pastel. ¿Qué suele pasar? Piensas en el trozo de pastel de todas formas, para recordar que te has prohibido pensar en algo, primero piensas en ello. El inconsciente hace justamente lo mismo.
- Para que las afirmaciones funcionen, deben estar formuladas en presente. Tienen que implicar un comportamiento en el presente, en el futuro no servirá porque estás diciendo cómo te gustaría ser y no enfocándote en que lo eres en el presente. Que es lo que mueve en el balancín de antes desde un extremo a otro. Es decir, un “Voy a ser abierto…. en el futuro” no tiene la fuerza que tiene para nuestra mente “Actúo de una manera abierta siempre que quiero”. En uno te dices que lo eres, y en otro te dices que no lo eres pero que lo serás (algún día, lamentablemente no funcionará así con mucha probabilidad).
- Otro punto importante es La manera en la que dices las afirmaciones, si las dices con una voz física o mental débil, sin estar convencido de lo que estás afirmando, estas no te resultarán auténticas. ¿Creerías a una persona que te dice que es muy segura si lo hace sin mirarte a los ojos, con la cabeza agachada y con una voz muy débil? Seguramente no y es porque lo que te dice no encaja con la manera en la que te lo dice. Si decimos “Tengo seguridad en mí mismo/misma” lo lógico es utilizar una voz que posea esa característica. Fuerte. Confiada. Segura.
Si realizas tus afirmaciones en voz alta te permitirá que se interioricen mejor que solo pensándolas. La mente suele divagar y es una buena manera de involucrarnos completamente.
- Para finalizar, lo más importante para que una afirmación funcione es esto: Creer que funcionará y dedicarles tiempo. Laactitud con la que vayas resultafundamental, esta herramienta tan solo funcionará si crees en ella y le dedicas algo de tiempo diario durante unas semanas. No necesita demasiado, 5 minutos antes de dormir o antes de levantarte de la cama son suficientes ( además estos momentos son los mejores porque la mente está más receptiva). No lo olvides, el tiempo es importante, piensa que quieres influir en una creencia que afecta a quien eres, cambiar algo que no te gusta por algo que sí no ocurre en un día. Tendrás que ser paciente y dedicarle unas semanas para comprobar su desarrollo, desde luego en un solo momento, no funcionará.
Esta herramienta que hemos analizado ahora puedes asociarla con otras de la PNL también muy útiles como los anclajes y la imaginación y visualización…. Adelante te invito a probarla, tal vez con un hábito que has querido cambiar siempre y no lo has logrado a pesar de las buenas intenciones, con una manera de comportarte con tus seres queridos, con las palabras que dices cotidianamente y quisieras dejar de decirlas…. Animo TU LO PUEDES HACER.
La Navidad está a las puertas, y es usual que los padres se preparen para cumplir los deseos de sus hijos, a nombre del niño Jesús, de Papá Noel, de Santa…. el próximo 24 de diciembre.
No todos los juguetes ni todos los niños son iguales. Es por tanto necesario "conocer al niño" como condición imprescindible para acertar la selección de sus juguetes
En la mayoría de los casos, el juguete de moda no es el más adecuado. Por eso, papá y mamá tienen la labor de elegir el mejor obsequio para los pequeños, teniendo en cuenta su desarrollo y su etapa de crecimiento, sin olvidar la seguridad. De esa forma, podrán sacarles provecho y disfrutarlos mucho más. En cambio, si están por encima de sus capacidades, puede que no les pongan atención, no los usen correctamente o afecten su autoestima porque se sienten incapaces.
Precisamente, los empaques de los juguetes generalmente traen un rango que muestra la edad a la que están dirigidos y es importante fijarse en él antes de hacer una elección. También es recomendable tener en cuenta el nivel de aprendizaje del niño, pues no todos tienen el mismo desarrollo.
JUGUETES PARA CADA EDAD
De los 0 a los 9 meses los regalos más indicados son aquellos que llaman la atención de los sentidos, sobre todo los que tienen colores y texturas. Además, deben ser manipulables, sin ser muy pequeños porque el niño puede tragarlos y ahogarse. En general, deben ser juguetes que incentiven la estimulación oral y sensomotriz.
Algunas opciones pueden ser las pelotas, las bandejas de actividades con sonidos, caminadores de empujar, pero no en los que el menor queda sostenido porque son peligrosos y limitan el desarrollo; sonajeros y juguetes que estimulen el gateo (alrededor de los 8 meses). También se le puede dar al niño su primer muñeco, para que empiece a familiarizarse con un personaje. Eso sí, debe tener los ojos cosidos para evitar que se caigan y se los trague.
Los libros también son una excelente elección para regalar. Preferiblemente que contengan rimas e imágenes grandes y no estén muy cargados de texto. Es mejor que las páginas sean de cartón grueso o tela para que el niño las pueda manipular y morder.
Entre los 9 y los 18 meses los mejores obsequios son los que muestran una causa y efecto y les ayudan a resolver problemas, como aquellos en los que tienen que insertar figuras geométricas o tocan la imagen de un animal y suena.
Al año y medio se vuelve muy importante el juego simbólico. En esta etapa son fundamentales los juguetes representativos, por eso, es ideal regalarle el kit de médico, constructor, cocinero o artista, pues le ayudará a entender cómo funciona el mundo.
También tenemos aquellos juguetes que les permitan relacionar hechos: para golpear, meter, sacar, lanzar, apilar y hacer torres, experimentar, etc. Los últimos dentro de esta gama son los que estimulan la imitación de acciones simples, es decir, títeres, teléfonos, coches para empujar, entre otros.
Desde los 3 años, los pequeños deben desarrollar la imaginación en sus juegos y los disfraces son perfectos para estimular esa facultad. De esa forma, pueden convertirse en superhéroes o con cubos de madera armar un castillo y transformarse en caballeros o princesas. Todo lo que tenga movimiento, que implique moverlos, que ellos puedan hacer algo con ellos, como interactuar. Por ejemplo, un tambor, un juego de carpintería, pizarrones. Se puede empezar con los bloques grandes para armar.
Prescolares. El niño de 5 años habla perfectamente y está insertado en un intensivo proceso de socialización, va al preescolar, sueña con monstruos, algunos dominan un idioma y medio y ya pueden jugar a un montón de juegos, como los de ingenio simples, de lógica binaria, es decir juegos para jugar entre dos. Los disfraces “son muy importantes, y a los 5 años les encanta. Pero, las casitas de las Barbies son caras y salvo que se las armen atrás del jardín, que encuentren un escondite secreto, todo lo que venga armado desde el marketing es aburrido y no se usa.
Triciclos, bicicletas, patinetas, etc. A los 6 años, un chico tiene que saber andar en bici sin rueditas y nadar desde los 3-4 años. Hasta los 10 años se recomienda la natación, porque termina de automatizarse el mecanismo de la respiración. Los triciclos reemplazan a los anteriores andadores, y se pueden comprar a partir del año uno que sea seguro, cuando el chico tiene deseo de moverse y caminar.
6 y 7 años. En esta edad ocurre el ingreso a la primaria. Con los juegos regalados que antes no se enganchaban, ahora empiezan a atraerles. En relación a la lectura, la mejor manera de estimularlos es leyéndoles cuentos, si van a ver una película, abrir la posibilidad de la expresión verbal. Ayudarlo al niño cuando las palabras les resultan difíciles.
A medida que los chicos crecen, se abren más posibilidades de juego y expresión. Los más grandes se aburren con el juego que hasta no hace mucho los tomaba por completo. Buscan tecnología, música, indumentaria, si se acercan a la pubertad. Todavía les llama la atención los juguetes que se relacionan con el aire libre pero son un poco más complejos y costosos; aquí podemos elegir bicicletas especiales, juegos de mesa, patines, juguetes de experimentación e investigación del medio natural, binoculares, camping, etc.
Consejos prácticos
Hay que partir de las necesidades y preferencias del niño, y no de los gustos del adulto.
No se deben comprar juguetes que fomenten comportamientos agresivos, sexistas o intolerantes.
Es necesario tener en cuenta la edad del niño y sus peculiaridades.
Los juegos deben convertir al niño en el protagonista, potenciándole la imaginación y la creatividad o cualquier otro aspecto de su personalidad.
Los que sirven para que los padres también compartan las experiencias lúdicas resultarán muy beneficiosos para fomentar una mejor relación con los hijos.
Todos los juguetes son igualmente recomendables para niños o niñas. Desarrollan funciones diferentes que ayudarán a que sean personas más completas.
Es necesario valorar críticamente el aspecto del juguete para prever su duración y adecuación al juego. Deben ser sólidos, seguros, asépticos y duraderos.
Categoría de los juguetes
Sensoriomotrices: son los que se utilizan básicamente en los primeros 18 meses. Están dirigidos a la parte sensorial. Se caracterizan por tener olores, colores y desplazamiento.
Representativos: se utilizan a partir del año de edad. Son aquellos que representan un objeto de la realidad, como por ejemplo un carro, la casa o la muñeca.
Construcción: aquellos para armar y construir, como los bloques o los rompecabezas.
Locomoción: sirven para trasladarse de un lugar a otro, como el triciclo, la bicicleta o los patines.
Sobre ruedas
Los triciclos, los patines y las bicicletas están, por lo general, en las listas de regalos de los niños. Sin embargo, muchas veces los padres los dan a edades inadecuadas, sin tener en cuenta el desarrollo de su hijo.
Los triciclos son recomendables desde el año y medio de edad, pero deben ser aquellos que se empujan con los pies. A los 2 años, cuando entiendan el movimiento de pedalear, ya pueden usar los que traen pedales.
Los patines, por su parte, son aconsejables a partir de los 4 años, teniendo en cuenta los parámetros de protección como el uso de casco, muñequeras y rodilleras.
Las bicicletas, en cambio, se deben regalar después de los 5 años de edad, pues antes el niño podría no disfrutarla porque no tiene el equilibrio necesario y posiblemente no alcance a pedalear.
Otros juegos
Los juegos con instrucciones son adecuados a partir de los 4 años, cuando los niños ya están en capacidad de seguir órdenes sencillas y entienden el transcurso del pasatiempo. Igualmente, es importante fijarse en el rango de edad que sale en las cajas.
Los rompecabezas son una opción didáctica para regalar. En los primeros 10 meses se le deben dar al niño aquellos que sólo son de dos piezas y tienen un pin para agarrarlas. Después de los 3 años, el pequeño ya puede jugar con más de 15 fichas.
Realidad virtual
Los juegos de video son muy apetecidos por los niños, pero no siempre son una buena elección. Por eso, los padres deben tener en cuenta ciertos parámetros antes de darle a su hijo este tipo de obsequios.
Antes de los 4 años los menores no entienden la diferencia entre realidad y ficción y estar en contacto con software interactivo los podría confundir, hasta el punto de ocasionarles un trastorno.
Lo mismo ocurre con los computadores, aunque después de los 4 años ya es adecuado que interactúen con programas educativos, por breves periodos de tiempo, que les enseñen los colores, los idiomas y las figuras.
Pero recuerda que el juguete en sí no es lo importante en estas fechas, lo importante es enseñar a nuestros hijos el VERDADERO SENTIDO QUE LA NAVIDAD TIENE pues si, vamos a festejar el nacimiento y la llegada de Jesús a la tierra, aquel quien representa para muchos personas, el sustento espiritual y en donde desembocamos nuestra fe, alegrías, tristezas, agradecimientos, peticiones y culpas; alguien que es fiel representante de la nobleza, la sencillez, sabiduría, el sacrificio y quien posee en su plenitud, el maravilloso don de amar y perdonar. A Él, para ÉL y por Él es el festejo.
No te olvides eso es lo fundamental en estas fechas!!!!! Solo entendiendolo tiene sentido la NAVIDAD
En algunas ocasiones las relaciones padres e hijos (sobre todo si estos son adolescentes), se parecen a un encuentro de boxeo donde se libra una batalla de opiniones y respuestas en la que el más hábil saldrá victorioso. Cuando te tomas a tu hijo como tu oponente, se crea mucha resistencia y esto provoca tensión entre las dos partes. Es mucho más adecuado si no disientes, ni te opones a tu hijo, sino detectas donde está la resistencia y diriges la comunicación hacia donde él se siente cómodo.
Hay dos puntos importantes que tomar en cuenta cuando se presenta un conflicto con los hijos. Una es la calidad en tu comunicación y la otra es el por qué de la disputa. No importa qué tipo de problema te toque atender (puede ser desde el arreglo de la habitación, que le prestes el automóvil, o las notas de su reporte mensual), la forma como se le enfrenta y se inicia la comunicación debe ser sin resistencia. Desde este momento se debe construir una relación de confianza y seguridad para que tu hijo tenga la oportunidad de valorar en realidad si el conflicto que se ha generado merece la pena convertirse en una “batalla real” o si es posible dialogarlo y llegar a un acuerdo.
Antes de continuar con el tema de la comunicación desde el punto de vista de PNL es importante tener en cuenta que el TERRITORIO es muy importante para saber actuar asertivamente.
Cuando la comunicación se sitúa en tu lugar de padre, en tu territorio, tu habitación, el estudio, la sala, obviamente te sentirás con mayor seguridad y fuerza para el diálogo que si acudes fuera de tu territorio a “un lugar desconocido” (que puede ser el dormitorio de tu hijo, por ejemplo)
Cuando sales de tu territorio, hay mayor estrés debido a que tu hijo estará distraído por “sus cosas” u otros asuntos y TU será parte de la lista de asuntos que atender, más no la prioridad. Lo peligroso en este momento es que te sientas inseguro, menospreciado con baja auto estima y para protegerse actúa con agresividad que arruine la comunicación, piensa en palabras que si no las has dicho tal vez las escuchaste cuando eras adolescente:….”en esta casa mando yo”, “aquí se hace lo que yo digo”, “porque yo lo ordeno”……y la lista puede continuar……
Al estar con tu hijo, dale espacio y no invadas su círculo de seguridad, en promedio cada persona necesita por menos unos 30 cms de espacio alrededor, otras personas requieren de más espacio. Algunos padres que quieren ser muy amables se acercan demasiado, e invaden el espacio vital. Esto los hace sentirse acorralados y sofocados. Esta es una forma de presión que algunos chicos no soportan y salen huyendo. A veces es necesario dar un paso atrás para que no se sientan invadidos, sobre todo cuando estamos en “su territorio”.
Vamos a nombrar algunos consejos desde el punto de vista de PNL que te pueden ayudar a mejorar tus capacidades de comunicación, con tus hijos sobre todo si se presentan conflictos:
Para que el diálogo tenga éxito debes establecer una relación genuina entre tú y tu hijo, una relación de confianza y flexibilidad que debe partir de tí.
El poder de la observación va a ser muy útil en este proceso. Cualquier comportamiento del ser humano está estructurado de una manera específica. Algunas de estas estructuras son el sistema de claves oculares que son brevemente:
Arriba visualiza
A los lados escucha
Abajo a la derecha está en sensaciones
Abajo a la izquierda está en diálogo interno
Y los sistemas representacionales En ambos sistemas nos estamos refiriendo al dominio que tiene tu hijo de ver, escuchar y/o sentir.
Prácticamente todos tenemos esas funciones, sin embargo lo que nos hace únicos y diferentes es la forma como las secuenciamos y cual es más dominante en nosotros.
Cuando tu hijo está en contacto contigo y sobre todo en una situación de conflicto, es importante observar donde está él, si está observando, escuchando o sintiendo…. ¿Necesita tu hijo tocar o moverse? Cuando tu hijo reflexiona, ¿qué está haciendo mentalmente? Y para tomar una decisión ¿qué necesita para tener la confianza y dar paso al diálogo?
Aunado a la observación en cuanto a sus claves oculares y darse cuenta si prefiere ver, escuchar o sentir, también es importante verificar si el lenguaje y tono de voz son congruentes con su propia secuencia.
La persona que tiene una secuencia principalmente visual tenderá a hablar con mayor rapidez que el buen escuchador que cuidará sus palabras al hablar o el kinestésico que estará más enfocado en las sensaciones y por lo tanto su velocidad al hablar será aun menor que los otros dos.
Si quieres lograr confianza genuina con tu hijo, es importante observar cómo funciona él para así entrar en su misma frecuencia y de esa manera entenderse. Si tú eres visual y tiendes a hablar con rapidez y te enfrentas a un kinestésico, debes tener calma y paciencia y hablarle con mayor detenimiento para que tu hijo pueda asimilar la información. Generar empatía con la velocidad de su lenguaje y la manera de ver las cosas será muy favorable para iniciar esta relación de confianza.
Otro punto importante es que la persona visual que muestra sus claves oculares correspondientes, y habla con rapidez, también va a tener un lenguaje muy preciso con expresiones visuales. La estructura está entrelazada y esto te dará una pista más de como puedes tratarlo. La persona visual seguramente contendrá en su comunicación palabras con matices visuales como "quisiera ver", "yo observo mientras tú me enseñas", "sí, ya veo", y preguntas sobre lo que están viendo. El auditivo será más cauteloso en su forma de hablar, sin embargo igual escogerá palabras que lo delatarán como una persona que escucha con calma. Esta persona igualmente ligará el lenguaje con esa parte que predomina en él. Usará términos auditivos como "te escucho, prosigue", "me puedes explicar ", "dime como puede pasar esto". Y la persona kinestésica hará lo mismo con su lenguaje, podrá incluir algo así: "quiero ver si es cómodo", "lo podemos probar", "es práctico y ligero".
Al escuchar las diferentes formas de expresarse, lo importante es olvidarse un poco de cómo me expreso yo y entrar en la frecuencia de la otra persona. Si ti hijo está interesado en una explicación, me voy a la explicación. Si tu hijo quiere tocar y sentir, hay que darle gusto. Y muy importante usar el mismo tipo de palabras que usa tu hijo. Porque las mismas palabras tendrán el sentido que le da tu hijo y palabras similares no siempre tienen el mismo sentido para las personas. Si usas términos visuales, hay que repetirlos pues eso lo va a entender mejor que si se utilizan otras. Al cambiar las palabras ya no tienen el mismo sentido y se sale de la frecuencia de tu hijo Para lograr esto es necesario estar muy alerta y con mucha concentración para seguir a tu hijo con sus patrones lingüísticos.
A estas técnicas de empatizar con el hijo en cuanto a su forma de valorar el mundo externo, si es visual, auditivo o kinestésico, de igualar la velocidad de su forma de hablar, corresponder a su lenguaje con las mismas palabras se le llama ACOMPASAR. Pruébalo y verás que tu hijo se sentirá muy a gusto contigo. Hacer esto como entrenamiento te llevará a instalar un programa automático donde lo podrás hacer sin pensar porque tu mente ya aprendió lo que hay que hacer en cada situación.
Espero sinceramente que estos consejos ayuden a formarte en esa ardua labor de ser padres y te guie en la formación de HIJOS FELICES.
La Programación Neurolingüística es una herramienta muy útil en le manejo de las relaciones humanas, como padres, nos enfrentamos a una aventura: conocer a nuestros hijos, comprenderlos y educarlos.
Sin embargo en un sin número de ocasiones sean nuestros hijos grandes o pequeños la queja de muchos padres es “MI HIJO NO OBEDECE”, “ QUE HAGO PARA QUE SEA OBEDIENTE”, “ TENGO QUE PEDIRLE QUE HAGA ALGO MÁS DE UNA VEZ PARA QUE LO REALICE”….
Y justamente son estas situaciones las que generan conflicto, las que hacen que muchas veces reaccionemos frente a nuestros hijos de manera inadecuada: gritos, insultos y hasta golpes.
Ahora vamos a proponer una serie de estrategias que puedes como papá o mamá aplicar con tu hijo para ayudarle a ser más obedientes y obviamente a evitar los conflictos, el ejercicio está propuesto desde una técnica de la PNL que se llama “LAS TRES POSICIONES”
1. Por un momento en tu casa, encuentra un lugar tranquilo donde no seas molestado.
2. Piensa en un evento en el cual la conducta de desobediencia de tu hijo se haya dado puede ser que esta conducta sea recurrente).
PRIMERA POSICIÓN: Proyecta la película del evento que pensaste, pero hazlo desde tu propio punto de vista de padre, reviviendo el hecho tal y como sucedió; en qué lugar se encuentran, cuál es la dinámica que se da, qué palabras se dicen, cómo ves a tu hijo y qué sientes al ver a tu hijo actuando de esta manera. Procura ser lo más detallado posible mientras “Proyectas la película”, ponle color, escucha las voces, siente las emociones que se generan en ese instante. Cuando hayas terminado de proyecta la película RESPIRA PROFUNDO
SEGUNDA POSICIÓN: Vuelve a revivir la situación, pero esta vez, desde la posición de tu hijo, métete en sus zapatos (si cambias de posición al frente de donde estaba es más fácil). Antes de pasar la película examina a tu hijo, fíjate en la postura que tiene, su respiración, sus movimientos, el tono de su voz. Ahora introdúcete en tu hijo. Tómate el tiempo necesario para lograrlo. Ahora, pasa la película y observa cómo te ve tu hijo, cómo te escucha tu hijo, qué piensa tu hijo de esta situación, qué siente él en este momento. ¿Notas algo que él necesite o desee y que no te habías dado cuenta? ¿Qué puedes aprender de tu hijo? ¿Qué notas de su conducta como padre al estar en los zapatos de tu hijo? Si te percatas que parte de tu propia conducta parece inadecuada, exagerada desde el punto de vista de tu hijo, siéntete satisfecho de haber obtenido información útil y nueva. Recuerda que mientras estás proyectando la película desde la posición de “tu hijo”, debes hacerlo lo más vívido posible; mira todo el lugar, mírate a ti mismo al frente desde los ojos de tu hijo, escucha las palabras que le dices y escucha a tu hijo desde su voz, siente los sentimientos que se generan en tú hijo y siente como él se siente al verte a ti. Una vez que hayas terminado de proyectar la película desde la posición de tu hijo, RESPIRA PROFUNDO.
TERCERA POSICIÓN: Revive ahora esta situación como "observador", proyectando la misma película, pero esta vez en una posición neutral que te permita verte tanto a ti como padre, como a tu hijo simultáneamente, como si fuera una película ajena. Ahora, desde esta posición de análisis, qué puedes aprender, observa y escucha, qué puedes ver con más nitidez acerca de ti y de tu hijo, qué recurso como padre necesita el protagonista para que esta situación ya no se repita. ¿Tranquilidad, tolerancia, paciencia, flexibilidad, comprensión? Al darte cuenta del recurso que necesitas para que ya no se siga repitiendo esta situación, métete otra vez a la: PRIMERA POSICIÓN
Desde tu posición de padre, revive otra vez esa situación pero llevando contigo el recurso que te hace falta. Respira profundo y ve qué cambios empiezan a suceder en ti y en tu hijo.
La mayoría de los padres obtienen una gran cantidad de información valiosa después de convertirse en su hijo, al pasar a la tercera posición. Puede que tengas una nueva sensación, que antes no tenías, de lo que tu hijo siente o desea.
Es conveniente realizar esta actividad varias veces, pero solamente la tercera posición y la primera del final.Así se irá haciendo una “nueva programación” en tí, ya que le estás enseñando a TU mente otra manera de actuar ante la misma situación.
Adelante anímate a experimentar un cambio en la relación con tus hijos!!!
Con el aumento de los divorcios, separaciones, madres solteras y las familias en las que el padre y la madre trabajan fuera de casa, el tiempo que queda para los hijos es muy escaso. Aun así, independientemente del ritmo de trabajo o de la situación vital de cada miembro de la familia, es posible ser mejor padre de lo que se es. Siempre tenemos tiempo para cambiar y mejorar.
Ser mejor padre aunque no sea sencillo, puede conseguirse siguiendo unos pocos principios que hay que poner en práctica a diario:
PRINCIPIO 1: No te involucres en luchas de poder de las que es probable que nadie salga victorioso.
PRINCIPIO 2: Di cosas agradables a sus hijos de vez en cuando, sobre todo si no se lo esperan.
PRINCIPIO 3: Es importante ser raro. No deje que los hijos piensen que son más raros que sus padres.
PRINCIPIO 4: No haga cosas por sus hijos que ellos sean capaces de hacer por sí mismos, a menos que esté seguro de que le devolverán el favor.
PRINCIPIO 5: Hay que tener una autoestima alta. Si el padre no la tiene, sus hijos tampoco.
PRINCIPIO 6: Aprenda a pedir disculpas cuando no cumpla sus propias cuotas de exigencia al tratar a sus hijos.
LUCHAS DE PODER
Las luchas de poder se producen cuando alguien cree que ha perdido autoridad y quiere recuperar la sensación de control. Traen como resultado sentimientos negativos y es bastante difícil llegar a una solución satisfactoria, si no imposible. Los padres pretenden controlar a sus hijos y luego se sienten culpables por haber perdido la paciencia. Los niños se enfadan, se deprimen y fantasean sobre la manera de retomar el control sobre sus padres.
La sensación de pérdida de poder comienza a menudo a una edad temprana, y los padres que han experimentado esa sensación suelen transmitírsela al menos a uno de sus hijos, probablemente a aquel que tiene rasgos de carácter parecidos y que al padre no le gustan. Por tanto, los padres pueden evitar las luchas de poder siendo sinceros sobre lo que no les gusta de sí mismos. Comprenderse a sí mismo a través de la conciencia de uno mismo mejora nuestra labor como padres.
Para resolver las luchas de poder tome nota de los siguientes consejos:
1. Haga preguntas en lugar de órdenes.
2. Tenga un lugar donde esconderse cuando se desencadene una lucha de poder.
3. Proporcione a su hijo más de una opción para elegir.
4. La persona a quien usted tiene que controlar es a sí mismo, no a su hijo.
5. Soltar una carcajada en mitad de una lucha de poder consigue pararla.
Enfrentarse a una lucha de poder de manera inteligente es el primer paso para convertirse en mejor padre.
CÓMO ALABAR Y CRITICAR A LOS NIÑOS
Las alabanzas y las críticas son juicios que una persona emite sobre otra. Saber comunicar dichos juicios mejorará la labor de los padres y su relación con sus hijos.
Elogiar al niño cuando él se lo espera sólo demuestra que el padre está haciendo lo que "debe" hacer un buen padre. Cuando el niño muestra un trabajo que ha hecho en el colegio y que él cree que es maravilloso, busca los elogios para reforzar sus propios sentimientos. Está bien concedérselos, pero es su propia opinión la que debe guiarle, no el juicio de los padres.
Cuando el niño sabe que ha hecho algo mal y no puede evitar que los padres lo descubran, la crítica y el castigo posterior ya se han formado en su mente, aunque todavía los padres no hayan intervenido. El niño sabrá cuando ha hecho algo mal si ha aprendido a juzgar sus propias actuaciones.
Decir cosas agradables a los niños cuando no se lo esperan tendrá un efecto duradero.
Es importante que el niño sepa que los sentimientos de su padre son positivos porque su opinión general de la vida es importante para él, aunque actúe como si no lo fuera. Por ejemplo, algunas de las cosas agradables que decir:
Se puede decir algo agradable sobre una característica personal favorable del niño para demostrarle que uno no siempre tiene que hacer algo para merecer elogios.
Se puede decir algo agradable sobre algo que haya hecho el niño, mostrándole que una buena actitud es una fuente de sensaciones gratas.
Se puede decir algo agradable de uno mismo para mostrar que la autoestima positiva es buena. Se le está diciendo con ello al niño que es posible sentirse bien con uno mismo sin buscar continuamente la aprobación de los demás.
Se puede decir algo agradable sobre otras personas para mostrar que está bien tener buenos pensamientos hacia los demás aunque no estén presentes.
Se puede decir algo agradable sobre un árbol, una puesta de sol o el color de un edificio para mostrar que es bueno obtener satisfacción de las experiencias cotidianas.
Se puede decir algo agradable sobre algo o alguien que también posea características que no nos gustan, para mostrar que la vida no es solo blanco y negro, y que bueno y malo a menudo van unidos.
Decir algo agradable no es necesariamente una alabanza, pero muestra que se tiene una actitud positiva, lo cual es muy necesario para los padres. Comunica una visión positiva de la vida que se transmitirá al niño.
LA IMPORTANCIA DE SER RARO
La mayoría de los niños creen que tiene algo raro, suelen llegar a la conclusión de que son diferentes de los otros niños cuando empiezan la escuela. Una vez que el niño se da cuenta de que es raro, esto se convierte en un problema para él. Algunos niños nacen raros, y otros se convierten en raros debido a su educación. Les ocurren cosas tan extrañas e impredecibles que si sus padres también son un poco raros, podrán soportar mejor su propia rareza.
Con raro me refiero a un padre que es espontáneo. Un padre que de repente hace lo contrario de lo que espera su hijo. Un padre raro es aquel que no teme parecer tonto a los ojos de su hijo ni ponerse a su propio nivel y "actuar como un niño". Ser raro es otra forma de reforzar los lazos entre padres e hijos. Los buenos padres establecen vínculos muy fuertes con sus hijos, aunque para ello tengan que renunciar al control absoluto.
Los padres raros tienden a respetar lo que les convierte en raros. Puede tratarse de un talento, un interés o una actitud por la que sienten pasión. Demuestran un compromiso con sus ideas que va más allá de lo normal. La pasión que sienten los padres por sus intereses es a menudo comunicada a sus hijos, que aprenden que apasionarse por algo no sólo es posible sino deseable. A una edad en que es raro adquirir fuertes compromisos, aprender esta lección puede ayudar a alguien a ser un hombre de éxito, porque los grandes logros suelen ser el resultado de una entrega apasionada.
A continuación les daremos algunas normas sobre cómo ser raros:
Hay que encontrar tiempo para expresar pasión por algún interés en particular.
El comportamiento de los padres no debe guiar el futuro del niño tanto como la vida interior, las intenciones, deseos y sentimientos de los padres.
Hay que decir o hacer cosas de vez en cuando que el niño no espera.
Hay que pasar mucho tiempo con los hijos a solas.
Hay que hablar con los hijos de cosas que interesen al padre, aunque aquellos parezcan no entender de qué se está hablando.
Hay que defender sus ideas con fuerza pero no exija que los niños tengan las mismas opiniones.
No hay que ridiculizar algo que su hijo se toma muy en serio.
Hay que tener alguna actividad creativa que su hijo le vea desempeñar.
Hay que dejar que sus hijos vean sus sentimientos. No tienen porqué ser necesariamente positivos. La rabia, la indignación y la confusión son emociones a las que su hijo debe aprender a enfrentarse.
Hay que entender que el proceso de crecimiento es irregular, episódico e incoherente. Ninguno de sus hijos tendrá un proceso de desarrollo perfecto. No se preocupe. Cuando el padre se gusta a sí mismo, los niños también acabarán gustándose antes o después.
ENSEÑAR A LOS HIJOS A HACER LAS COSAS POR SÍ MISMOS
Cuando los padres creen que deben hacerlo todo por sus hijos, tal vez los niños no aprendan a ser responsables por sí mismos. Los buenos padres son aquellos que hacen menos cosas por sus hijos, dejándoles asumir responsabilidades a ellos. Este es un ejemplo en que menos es más.
Los padres con demasiadas ganas de ayudar se arriesgan a incapacitar emocionalmente a sus hijos. El meollo de la cuestión es que los padres arrebatan el poder a sus hijos cuando hacen por ellos cosas que ellos pueden y deben hacer por sí mismos. La ayuda debe ofrecerse cuando ha sido previamente solicitada y debe ir dirigida a ayudar al niño a utilizar sus propios recursos para solucionar el problema. Si los niños dicen que necesitan ayuda, la pregunta que hay que hacer es: ¿Qué te gustaría que hiciera yo? Los niños que han pedido ayuda otras veces ofrecerán una respuesta razonable. Los niños a los que se les ha prestado demasiada ayuda tienen problemas para contestar porque no han analizado lo que necesitan para poder identificar los recursos que ellos mismos no poseen. Si el padre es selectivo a la hora de prestar ayuda, el niño aprenderá a tener más recursos.
Los buenos padres dan oportunidades a sus hijos para que aprendan a pedir ayuda y a controlar su capacidad para soportar la frustración, a la vez que aguantan su propio desasosiego cuando ven a sus hijos intentando solucionar un problema que les supera.
LA AUTOESTIMA DEL PADRE ES MUY IMPORTANTE
La mayoría de los buenos padres se preocupa por la autoestima de sus hijos y estarán dispuestos a hacer cualquier cosa para fomentarla. Casi siempre tendrán que aumentar primero la suya propia. La autoestima podríamos definirla como la experiencia de andar por la vida con un sentimiento de bienestar y satisfacción. Por la tanto la mejor manera de aumentar la autoestima es buscar más experiencias que produzcan bienestar y satisfacción.
Para sentirse satisfecho como padre, hay algunos sentimientos básicos que hay que procurar experimentar:
Hay que procurar divertirse.
Hay que confiar en que sus hijos estén sanos y sean felices.
Hay que creer que los demás le respetan a uno como padre.
Hay que sentirse satisfecho con el trabajo que se realiza.
Hay que luchar contra el exceso de ansiedad.
Hay que creer que los hijos agradecen las contribuciones de los padres a sus propios triunfos.
Encontrar formas para experimentar más satisfacción en la vida familiar y en la labor de padres no es ningún misterio. Los buenos padres tienden a hacer cosas que la mayoría de los padres no hacen. Seguidamente les enumeraré una lista de sugerencias que han funcionado con otros padres. Si funcionan en su caso particular, su autoestima aumentará porque obtendrá más placer y satisfacción en su propia casa.
Pase tiempo a solas con cada uno de sus hijos siempre que pueda para que no le distraigan las necesidades de los otros miembros de la familia.
Tenga cofres con llave para cada miembro de la familia (incluido usted mismo) para que los "tesoros" privados de cada uno estén a salvo de la curiosidad de los demás.
Pase tiempo todas las semanas a solas con su esposa/o, sin niños ni otras distracciones.
Permita que la casa esté desordenada durante el día, mientras todos estén cumpliendo con sus obligaciones pero exija que participen luego de la limpieza por las noches. Al fin y al cabo, la casa es de todos.
Tenga siempre algo disponible para comer que guste a su familia porque la comida es un factor importante de seguridad.
Aprenda a planificar para no desaprovechar las oportunidades satisfactorias por la aparición de acontecimientos imprevistos.
Establezca tradiciones familiares cada semana, mes o año.
Eche a todos los demás de casa de vez en cuando para tener la sensación de que su casa es su castillo.
Si no tiene amigos, consiga algunos rápidamente. A largo plazo, no se puede depender de la familia para satisfacer todas las necesidades sociales.
Tenga un calendario en la cocina para establecer una valoración de cada día. Defina su propia escala. Esto le obligará a evaluar la calidad de cada día y a encontrar maneras de mejorar.
Divida sus metas en etapas para que avance todos los días en la dirección adecuada.
Si prefiere no enfrentarse a miembros de la familia verbalmente sobre algo que le molesta, déjeles notas.
Escoja un día cada dos semanas y propóngase no gritar durante todo el día.
Desarrolle su propia lista de cosas que puede hacer para aumentar su autoestima.
Aprenda a decir "no".
APRENDA A PEDIR DISCULPAS
Los padres siempre tienen razón, incluso cuando están equivocados. Es difícil superar este tipo de educación, se necesitan muchos golpes psicológicos, crisis espirituales y honestidad personal para ello. Por eso muchos de nosotros evitamos mejorar como padres hasta que es demasiado tarde y nuestros hijos son demasiado mayores para agradecérnoslo.
Los niños deben educarse en una sociedad mucho más compleja y peligrosa que aquella en la que fueron educados sus padres. Para aguantar y superar estos desafíos, los niños tienen que estar seguros de sí mismos.
Tenemos que olvidar la creencia de que pedir disculpas a los hijos implicará que somos demasiado blandos o que ellos tendrán un carácter débil. El mundo necesita más personas fuertes pero benevolentes. Los buenos padres lo consiguen y ésa es una razón por la cual sus hijos se elevarán por encima de la norma cuando sean adultos. Los padres que creen que la única manera de educar bien a sus hijos es tener un control absoluto sobre ellos casi nunca piden disculpas por haber cometido alguna ofensa. Los padres que necesitan mantener el control a toda costa son ciegos con respecto a su propio sentido de la irresponsabilidad. Antes o después, sus hijos aprenderán que sus padres carecen de credibilidad a pesar de las temibles muestras de enfado.
Negarse a pedir disculpas cuando uno se ha equivocado refleja una actitud paterna disfuncional. No vale disculparse si se utiliza como un truco para suavizar las cosas. Debe ser un acto sincero.
Disculparse puede enseñar a los hijos muchas lecciones importantes, al mismo tiempo que ayuda a mantener con ellos una relación sincera y realista. Aquí va una lista de lo que pueden aprender:
Aprenden que no tienen por qué tener siempre razón y que, aunque estén equivocados, siguen siendo buenas personas.
Aprenden que hay que admitir un error antes de poder corregirlo, y que corregir errores es importante.
Descubren que pedir disculpas es difícil, y que hay que ser fuerte para hacerlo.
Ven una muestra de sinceridad, que tal vez no vean en otra parte.
Aprenden que una buena familia repara los malos sentimientos que se producen entre sus miembros.
Aprenden la virtud de perdonar a los demás cuando pierden temporalmente el control.
Aprenden que la disculpa es una forma de reconocer que otra persona es digna de respeto.
Aprenden que no es necesario alimentar rencores porque uno se sienta culpable por algo que ha hecho. Todo el mundo empieza a odiar a la persona hacia la que alberga un sentimiento de culpa.
Aprenden a pedir disculpas a sus padres cuando les han ofendido, y a resolver sus remordimientos y su complejo de culpa.
Pedir disculpas a los niños cuando se les ha ofendido o tratado mal es el mejor método para mostrarles que son dignos de respeto. Los buenos padres tratan a sus hijos con más respeto que los padres normales, y es probable que sus hijos obtengan más éxito en este mundo tan complejo.
Piense en lo que hubiera sentido como hijo si sus padres hubiesen pedido disculpas por sus ofensas, en especial por las que todavía no se les ha perdonado. No cometa el mismo error con sus hijos.