Programación Neuro-Lingüística

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martes, 28 de febrero de 2012

APRENDIENDO A SER PADRES POSITIVOS

Hola, hace algún tiempo que no había escrito, pero ahora quiero compartir contigo algunas reflexiones sobre la importancia de ser PADRES POSITIVOS... y por qué este tema?, pues bien, si eres papá o mamá, sabes que con mucha frecuencia cuando tu pequeño hijo intenta hacer algo, o está explorando su entorno, busca alcanzar algún objeto, manipularlo, metérselo a su boca ....., etc.... y ahí es cuando surge tu expresión: "NOOO", sin embargo y lamentablemente, en varias ocasiones nos vamos convirtiendo en papás del "NO", "No hagas esto...."; "No toques aquellos", "No te trepes", "No, no y no"....   y así vamos imprimiendo en nuestros hijos no solo las prohibiciones de lo que deberían o no hacer, sino más bien vamos generando en ellos un sentido de NEGATIVISMO.... y así cuando son algo más grandecitos su palabra favorita suele ser "NO PUEDO",  y es justamente ahí cuando tratamos de hacerles ver que son capaces, pero si siempre les estuvimos grabando en su mente la idea del NO!!!!  




Después de leer estas líneas, te preguntarás entonces, como hago? o mejor dicho qué hago? pues si no le indico lo que puede y no puede hacer, o tocar, puede sufrir algún accidente..... y así es, tu labor es enseñarle justamente, pero sin utilizar el NO para todo, recuerda que el lenguaje que utilizas es el lenguaje que se transforma en actitudes y acciones que tus hijos tendrán posteriormente.....




Te propongo algo, haz la prueba solo por un día, intenta hablar en POSITIVO, sí, exactamente, toma conciencia de las veces que tu lenguaje es negativo e intenta cambiar las frases que dices por AFIRMACIONES POSITIVAS, recuerda que una de las claves de la PNL es "Hablar como sí...." (ya lo haz conseguido, lo haz hecho, etc.).
Experimentarás en tí una sensación diferente, de confianza, de autosuficiencia y sí tú te sientes así, cuánto más lo sentirán tus hijos.... inténtalo, adelante!!!!

Con afecto


Elizabeth

martes, 19 de julio de 2011

NIÑOS A LA COCINA


 La cocina infantil, nunca estuvo tan de moda como ahora. ¿Has probado llevar a tu hijo a la cocina? Yo sí he probado y te puedo decir que se puede pasar un buen rato cocinando con ellos. Desde muy pequeñitos a mis hijos siempre les ha gustado ayudar a partir las frutas para el jugo, ayudar a cortar las papas para hacer unas ricas papas fritas, hacer canguil para ver una película, pero lo que más les gusta es preparar pasteles, y te juro que se queda como para ¡chuparse los dedos!, a tal punto que cuando en la escuela de mi hijo mayor hay que celebrar algún evento, adivina a quién le piden que lleve el pastel?….  Pues claro que sí a él… y es que a sus  amiguitos les gusta mucho y él se enorgullece al decir que fue quien lo hizo y que su mami lo decoró con chispas de sabores.

 El arte de la cocina ha llegado para los niños como si tratara de un juego divertido y placentero.
Las vacaciones, son un buen momento para que el niño de sus primeros pasos en la cocina. No existe una edad más o menos adecuada para ello. Cuando notes que tu hijo ya tenga la habilidad suficiente en sus manos para manipular los alimentos, es el momento ideal para introducirlo en el mundo culinario. Además, el estar en contacto con los alimentos, le animará a probarlos y a consumirlos. Enseñar a cocinar es un buen camino para estimular y enseñar los hábitos alimentarios a los niños.

En la cocina no solo se prepara la comida y se la come, también se educa y se aprende. La cocina es una necesidad pero también una tradición, una costumbre que deberíamos pasar a los niños, disfrutarla con ellos y enseñarles a cuidarse y a que desarrollen hábitos de alimentación saludable. Alimentarse bien es tener una buena calidad de vida. Dar valor a los alimentos es una base sólida de una correcta nutrición.
Ya hace algún tiempo en que algunas escuelas crearon talleres de cocina para los niños. Ellos hacen del acto de cocinar algo muy entretenido, atractivo y muy divertido. Les enseñan a cómo elegir y comprar los mejores productos, a cómo combinar los platos, cómo preparar un buen menú, cómo sacar el mejor partido a las verduras, cuál es el valor nutricional de cada alimento, y por último a manipular y preparar una comida completa, sin olvidarse de las normas y buenas costumbres durante la mesa.

En estos tiempos donde se nota un creciente ascenso de la obesidad infantil, creo que enseñar a los niños, desde la más temprana edad, a cocinar y a involucrarse en la preparación de las comidas, también es una forma de prevenir y evitar que ellos se conviertan en niños obesos. Aparte de eso, también favorece al combate del sedentarismo. En lugar de que el niño esté enfrente a la televisión, los video juegos o la computadora,  toda una mañana mientras su mamá o su papá están preparando la comida, ¿por qué no darle la oportunidad de que también participe y se comprometa con la cocina? Es una forma de evitar que el niño se aburra, y de inculcar el compromiso y el esfuerzo así como también el hacerle partícipe de las actividades de casa sin que ello lo sientan como una imposición. Además, la cocina motiva al niño al conocimiento, al trabajo y a una mejor valoración de si mismo.

Entre ollas, platos y cubiertos, los niños aprenden un montón. A cocinar platos con huevos, con diferentes pastas, ensaladas, salsas, y una infinidad de postres como tarta de galletas, tortitas, helados
… Seguramente el niño se declinará por alguna especialidad.
Vamos, anímate, lávense bien las manos, ponte un  delantal y saca los utensillos necesarios, busca una receta fácil de cocina para empezar, y ¡manos en la masa!  Estoy convencida que lo disfrutarán mucho tú y tus pequeños.
Un abrazo

Elizabeth

viernes, 10 de junio de 2011

DIVERSIONES ECONÓMICAS PARA NIÑOS: FORMAS SENCILLAS DE ALEGRARLE EL DÍA A TU HIJO

No hace falta grandes cosas para hacer feliz a un niño. De hecho, a menudo son actividades sencillas las que se convierten en los recuerdos más preciosos de la niñez: la vez que tu mamá paró el auto a un lado de la carretera para que pudieras subirte a un árbol, cuando te permitió saltar a placer en la cama de un hotel, los brincos con ella en los charcos de lluvia sin importar que llegaran a casa cubiertos de lodo... Y lo mejor de todo, es que muchas de estas cosas cuestan muy poco dinero o son completamente gratis.

Aquí tienes una serie de actividades baratas y sencillas que pueden crear recuerdos imborrables para tu hijo. ¡A divertirse se ha dicho!

Cinco actividades baratas y sencillas para tu bebé

Déjalo destrozar

Quizás sea porque hace un ruido muy agradable o por la satisfacción de cambiar algo para siempre, pero a los bebés les encanta romper papel. Así que dale unas cuantas revista y periódicos y déjale rasgar las páginas a su gusto. ¡Cuando veas su sonrisa, ni siquiera te importará tener que recoger el desorden después!

Días de perros
Podrías llevar a tu bebé al zoológico, pero no te sorprendas si se queda dormido o si le interesa más la fuente de agua que los leones acostados durmiendo. En lugar de ir al zoo, puedes ir a un parque donde la gente suele pasear perros o mejor aún, a una escuela de adiestramiento canino, (hay muchas en nuestra ciudad). Es igual de emocionante y menos abrumador, y además sale gratis. No te olvides de las reglas básicas de seguridad: quizás sea buena idea cargar a tu bebé en brazos o en una mochila frontal, y, por supuesto, siempre pide permiso a los dueños antes de acariciar a un perro para saber si se mantiene tranquilo alrededor de niños pequeños, pero si visitas una escuela de adiestramiento canino, tu bebé realmente lo disfrutará porque los instructores se encargarán de que los perritos se acerquen a tu bebé sin asustarlo.


Ilumina su sonrisa
Apaga las luces, cierra las cortinas, échate en el piso y crea un espectáculo de luces para tu pequeño. Haz bailar la luz de una linterna en el techo y las paredes mientras tu bebé la mira maravillado. Un bebé más mayorcito quizás trate de sujetar la linterna por sí mismo (aunque puede que intente llevársela a la boca). Simplemente evita que proyecte la luz directamente a sus ojos (o a tus ojos).


Cita para comer
Para cambiar de aires, coloca la silla alta de tu bebé en el jardín y dale de comer, sin preocuparte de la comida que tira al piso entre bocado y bocado. ¡Creerá que se ha ganado la lotería! ¿No tienes jardín? No te preocupes. Llévate la silla alta o la del auto a un parque, sienta a tu bebé en ella y lleva una botella para hacer burbujas. ¡Le encantará mirar las burbujas que vas soplando!


Sal a bailar
En tu sala de estar, claro está. Pon tu música favorita y baila con tu bebé en los brazos. Estará en el séptimo cielo, porque podrá gozar sus tres cosas favoritas a la vez: música, movimientos rítmicos y la cercanía de mamá.

Cinco actividades baratas y sencillas para tu hijo de 1 a 3 años
Chuchu tren
A los niños pequeños les encantan los medios de transporte. Revisa las horas en que ciertos servicios de transporte no van tan llenos, o acércate a la estación del "trole" por ejemplo y  lleva a tu pequeño de paseo, apartándote de la rutina y el asiento de siempre, para que admire el mundo desde una nueva perspectiva.


Amasa risas
Deja que tu hijo juegue con un poco de masa, de la que se usa para hacer empanadas. Como no es  pegajosa ni demasiado suave, tiene la consistencia perfecta para sus deditos, y si le ofreces un rodillo de amasar multiplicarás su diversión. Puedes hacerla hazla tú misma. ¡Incluso puedes preparar unas ricas empadas con parte de la masa mientras tu hijo juega con la otra!y disfrutar de ese momento sabroso con tu pequeño.


Paquete de lujo
Si has observado alguna vez a un niño pequeño mientras abre un regalo, te habrás dado cuenta de que por regla general está mucho más interesado en los lazos, las cintas y el papel de envolver que en lo que hay dentro del paquete. ¡Aprovecha su fascinación! Envuelve algo pequeño, como un juguete que ya tengas o una postal, con mucho papel, cintas y lazos (la sección más colorida del periódico es perfecta para esto). Preséntale el paquete con mucha ceremonia.


¡Un avión!
A los bebés les emociona mucho cuando ven pasar un avión, llévalo al aeropuerto y desde la sala de arribos donde está esas  grandes ventanas puedes ver despegar y aterrizar a los aviones. Llévate el almuerzo y disfruta el espectáculo.


Hogar, dulce hogar
La próxima vez que compres algo grande para tu casa, como un refrigerador, una televisión o una computadora, guarda la caja de cartón. Abre un agujero para que haga de puerta y otro como ventana y permite que tu hijo la decore por fuera con pinturas y pegatinas. Le gustará mucho tener una casita a su medida, donde puede entrar con todos sus peluches favoritos. ¡No te olvides de hacerle una foto!



Cinco actividades baratas y sencillas para tu hijo en edad preescolar

De color de rosa
O verde o azul… Unas gotitas de colorante para alimentos convierten la hora del baño en algo muy especial. Es aún más divertido mezclar dos colores primarios, como azul y rojo para hacer morado. No te preocupes: tu hijo no saldrá de la bañera morado como una uva porque unas gotitas de colorante no le teñirán la piel.


Viaje al pasado
¿Te acuerdas de esas viejas fotografías de tu tercer cumpleaños o de tu primer día de escuela? Sácalas, acurrúcate con tu hijo en un sofá, y haz un viaje en la máquina del tiempo. ¡Los videos de tu boda también le gustarán! Y, por supuesto, los videos de su primera infancia le resultarán fascinantes, así que prepara una merienda y vete al "cine" familiar.

Rábanos veloces
Si quieres ofrecerle a tu hijo un poco de jardinería con resultados gratificantes y muy rápidos, no hay nada mejor que plantar unas semillas de rábano. ¡Las primeras hojas verdes salen en pocas semanas! Compra una bolsita de semillas  (son muy baratas) y plántalas con tu hijo en un rincón soleado del jardín. Si no tienes jardín, plántalas en una maceta grande en el balcón o junta a una ventana orientada hacia el sur. A tu pequeño jardinero le encantará cavar los agujeritos, poner las semillas y cubrirlas con tierra. La diversión continúa, porque podrá regar las semillas, ver cecer los rábanos y, al final, comerlos en una rica ensalada.

Comida monocolor
A los adultos nos gusta tener una variedad de alimentos en el plato, pero a los niños a menudo les gusta la uniformidad y les puede divertir preparar una comida en la que todos los alimentos son del mismo color. Así que pídele que te ayude a encontrar alimentos para preparar una cena monocolor. Por ejemplo, amarillo: limonada, huevos revueltos, choclos y piña. Verde: tallarín con espinaca, arvejas y kiwis. O naranja: crema de tomate y zanahoria,  y jugo de naranja.


Caza natural
Dale a tu hijo una bolsa o un cubo y vayan a "cazar" cosas de la naturaleza. Déjale recoger todo lo que le guste: piñas, hojas, piedras, palitos. Cuando lleguen a casa, dale una cartulina y pegamento y ponlo a hacer un collage o una escultura. Quizás también le guste pintar una piedra, ¡y hasta puede que se convierta en su mascota favorita!


Cinco actividades baratas y sencillas para tu hijo en edad escolar
¡Buen provecho!
Deja que tu hijo se haga cargo de la cena una noche (tú puedes ser su servicial ayudante y encargarte de cosas difíciles como abrir una lata o sacar algo del horno). Puede decidir lo que va a preparar e incluso dibujar un elegante menú. Algunas sugerencias: sandwiches, ensalada, pizza, y gelatina o fruta de postre.

Descanso para mamá
¿Sabes esas noches en las que te sientes agotada y desearías que alguien te acostara a ti para variar? ¡Esta es tu oportunidad! Dile a tu hijo que necesitas a un ayudante especial para que te acueste temprano esta noche, y pregúntale si él podría hacerlo. Puede escogerte un pijama, asegurarte de que te cepilles los dientes y te laves la cara, leerte un libro, arroparte, darte un beso y apagar la luz. ¡Seguramente oirás algunas risas ahogadas al otro lado de tu puerta cerrada! (Por supuesto, damos por descontado que tu pareja u otro adulto responsable está en casa para ocuparse del niño una vez tú estés acostada).

Acampada interior
Espérate a que un día haga frío y oscuro, y mejor aún si tu hijo está aburrido. Sugiérele ir a acampar... en la sala. Haz una tienda de campaña poniendo algunas sábanas sobre varias sillas. Si tienes sacos de dormir, mételos adentro y, si no tienes, puedes usar almohadas y mantas para crear unos. Cuenta cuentos y canta canciones alrededor de una hoguera imaginaria. Y luego apaga la luz y crea una maravillosa noche estrellada iluminando el techo con una linterna a través de un colador.

Los niños escogen
Deja que tu hijo "dirija" el día. Puede tomar decisiones importantes, como lo que quiere comer, qué actividades desea hacer y qué programa de televisión van a ver. Dale al día un nombre especial, como "Día de Santiago", para que pueda planearlo, por ejemplo: "En mi próximo Día de Santiago quiero montar en bicicleta, lavar al perro y comer espaguetis".

En busca del tesoro
Pon a tu hijo a buscar un tesoro en tu propia casa. Esto requiere un poco de preparación, pero vale la pena. Dale una nota que diga, por ejemplo: "Mira en el recipiente donde está la harina". O puedes hacerlo un poco más difícil, dándole una pista como: "Mira dentro del recipiente que tiene un polvo blanco que se usa para cocinar". (Si tu hijo aún no sabe leer muy bien, puedes preparar dibujos en lugar de frases). En el recipiente de la harina encontrará otra nota que le dirá dónde debe buscar después, por ejemplo, dentro del refrigerador o debajo del tapete de la entrada. Crea unos cuantos escondites por el estilo y en el último, pon un premio. El premio puede ser algo muy pequeño, ya que la gracia de este juego está en la búsqueda, no en lo que se encuentra.



Espero que estas ideas te animen a disfrutar durante este período vacacional con tus hijos y te diviertas haciéndolo.



Con afecto

Elizabeth

jueves, 11 de noviembre de 2010

HIJOS OBEDIENTES USANDO PNL

La Programación Neurolingüística es una herramienta muy útil en le manejo de las relaciones humanas, como padres, nos enfrentamos a una aventura: conocer a nuestros hijos, comprenderlos y educarlos.
Sin embargo en un sin número de ocasiones sean nuestros hijos grandes o pequeños la queja de muchos padres es “MI HIJO NO OBEDECE”, “ QUE HAGO PARA QUE SEA OBEDIENTE”, “ TENGO QUE PEDIRLE QUE HAGA ALGO MÁS DE UNA VEZ PARA QUE LO REALICE”….
Y justamente son estas situaciones las que generan conflicto, las que hacen que muchas veces reaccionemos frente a nuestros hijos de manera inadecuada: gritos, insultos y hasta golpes.
Ahora vamos a proponer una serie de estrategias que puedes como papá o mamá aplicar con tu hijo para ayudarle a ser más obedientes y obviamente a evitar los conflictos, el ejercicio está propuesto desde una técnica de la PNL que se llama “LAS TRES POSICIONES”
1. Por un momento en tu casa, encuentra un lugar tranquilo donde no seas molestado.
2. Piensa en un evento en el cual la conducta de desobediencia de tu hijo se haya dado puede ser que esta conducta sea recurrente).
PRIMERA POSICIÓN: Proyecta la película del evento que pensaste, pero hazlo desde tu propio punto de vista de padre, reviviendo el hecho tal y como sucedió; en qué lugar se encuentran, cuál es la dinámica que se da, qué palabras se dicen, cómo ves a tu hijo y qué sientes al ver a tu hijo actuando de esta manera. Procura ser lo más detallado posible mientras “Proyectas la película”, ponle color, escucha las voces, siente las emociones que se generan en ese instante. Cuando hayas terminado de proyecta la película RESPIRA PROFUNDO
SEGUNDA POSICIÓN: Vuelve a revivir la situación, pero esta vez, desde la posición de tu hijo, métete en sus zapatos (si cambias de posición al frente de donde estaba es más fácil). Antes de pasar la película examina a tu hijo, fíjate en la postura que tiene, su respiración, sus movimientos, el tono de su voz. Ahora introdúcete en tu hijo. Tómate el tiempo necesario para lograrlo. Ahora, pasa la película y observa cómo te ve tu hijo, cómo te escucha tu hijo, qué piensa tu hijo de esta situación, qué siente él en este momento. ¿Notas algo que él necesite o desee y que no te habías dado cuenta? ¿Qué puedes aprender de tu hijo? ¿Qué notas de su conducta como padre al estar en los zapatos de tu hijo? Si te percatas que parte de tu propia conducta parece inadecuada, exagerada desde el punto de vista de tu hijo, siéntete satisfecho de haber obtenido información útil y nueva. Recuerda que mientras estás proyectando la película desde la posición de “tu hijo”, debes hacerlo lo más vívido posible; mira todo el lugar, mírate a ti mismo al frente desde los ojos de tu hijo, escucha las palabras que le dices y escucha a tu hijo desde su voz, siente los sentimientos que se generan en tú hijo y siente como él se siente al verte a ti. Una vez que hayas terminado de proyectar la película desde la posición de tu hijo, RESPIRA PROFUNDO.
TERCERA POSICIÓN: Revive ahora esta situación como "observador", proyectando la misma película, pero esta vez en una posición neutral que te permita verte tanto a ti como padre, como a tu hijo simultáneamente, como si fuera una película ajena. Ahora, desde esta posición de análisis, qué puedes aprender, observa y escucha, qué puedes ver con más nitidez acerca de ti y de tu hijo, qué recurso como padre necesita el protagonista para que esta situación ya no se repita. ¿Tranquilidad, tolerancia, paciencia, flexibilidad, comprensión? Al darte cuenta del recurso que necesitas para que ya no se siga repitiendo esta situación, métete otra vez a la: PRIMERA POSICIÓN
Desde tu posición de padre, revive otra vez esa situación pero llevando contigo el recurso que te hace falta. Respira profundo y ve qué cambios empiezan a suceder en ti y en tu hijo.
La mayoría de los padres obtienen una gran cantidad de información valiosa después de convertirse en su hijo, al pasar a la tercera posición. Puede que tengas una nueva sensación, que antes no tenías, de lo que tu hijo siente o desea.
Es conveniente realizar esta actividad varias veces, pero solamente la tercera posición y la primera del final. Así se irá haciendo una “nueva programación” en tí, ya que le estás enseñando a TU mente otra manera de actuar ante la misma situación.
Adelante anímate a experimentar un cambio en la relación con tus hijos!!!
Con afecto

Dra. Elizabeth Montenegro G.