Konstruye-Razona-Entiende y Aplica.
Esta es tu oportunidad para descubrir y explorar el potencial de tu hijo a través de un programa caracterizado por crear un sentido de curiosidad y aventura para aprehender la excelencia humana y llevarla a la práctica con todas las personas y en todos los lugares. Capaz de ver la vida como una única y exclusiva oportunidad de aprendizaje permanente.
En este mundo actual lo determinante para triunfar en la vida y llegar a ser feliz es la fuerza de voluntad las habilidades y el conocimiento. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no una tragedia..., eso será lo que hará que nuestros hijos cumplan con su misión.
¿Queremos que nuestros hijos no sufran? Entonces hay que prepararlos para sufrir. No podemos evitarles todo el tiempo todo posible sufrimiento ¿si no cuándo aprenderá? Deben comprender los problemas de la vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos mismos.
Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento. ¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr sus marcas? Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad. Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro.
Hay que enseñarles a hacer ESFUERZOS SUPLEMENTARIOS. Que sepan que siempre se puede un poquito más. Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a "sentir la falta de" y arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no tienen zapatillas de "marca". Si no aprendes a carecer no aprendes a arreglártelas.
Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber el valor de las cosas. Si no lo hacen cuando son pequeños, les será muy difícil de adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos.
También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.
Hoy quiero invitarte a construir hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos. Que se superen a sí mismos. Que tomen los problemas como desafíos para mejorar. Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También hay que ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de corazón. Importante también es estar convencidos de que triunfador no equivale a tener "dinero o propiedades", triunfadores son aquellos que son felices en esta vida haciendo felices a otros y logran alcanzar la felicidad.
Así es querido amigos, ser padres no es tarea sencilla, pero el amor grande por ellos, la paciencia nos ayudará a formalos para la vida, para un futuro lleno de éxito.
A continuación presentamos algunos consejos prácticos los mismos que ayudarán a que la transición de regreso a clases y los primeros días escolares sean menos duros para niños y padres.
1. ¡A la cama muy temprano!
Si durante estas vacaciones sus niños se han acostumbrado a trasnochar y dormir hasta tarde, gradualmente deben volver a los horarios normales. Tenga en cuenta que los chicos de 5 a 8 años necesitan mínimo 10 horas de sueño. La disciplina que imponen los padres respecto a la hora en que sus hijos deben acostarse y levantarse es muy importante, pues ayudará a desarrollar buenos hábitos a la hora de dormir, costumbre muy importante cuando empiezan las clases.
2. Poco a poco vuelva a la rutina
A pocos días del inicio de clases, acomode el horario de su hijo y asígnele actividades escolares. Por ejemplo, por la mañana, introdúzcalo en ejercicios de escritura y dibujo. Para este efecto, los libros de pintar con actividades para las distintas edades son ideales. Por la tarde, lean juntos un cuento y conversen sobre los personajes del mismo. Es importante que se vaya acostumbrando al trabajo para que las actividades escolares no los sorprendan.
3. Conozca al profesor
Si es la primera vez que su hijo asiste al colegio, llévelo a la escuela dos o tres días antes del ‘gran evento’, para que se familiarice con el lugar. Si usted conoce otros chicos que van a estar en su clase, propicie una relación de amistad previa para que se conozcan; ver caras conocidas ese primer día le hará bien. Tener contacto con el profesor algunos días antes, también es importante, pues crea un vínculo entre maestra y alumno.
4. Minimice el ajetreo de las mañanas
Las primeras mañanas de clases suelen ser muy ajetreadas. La noche anterior deje listo el uniforme y todo preparado para el desayuno. De esta manera, ambos se van a sentir mejor: su hijo podrá vestirse solo y usted estará menos complicada.
5. Designe un lugar para los deberes
A los niños pequeños les gusta estar cerca de sus padres, así que es recomendable que “el lugar de los deberes” esté cerca de usted. Los niños mayores deben tener un escritorio especialmente diseñado para el efecto donde puedan guardar sus útiles y trabajar en silencio.
6. Días malos, días buenos
La poca flexibilidad de la escuela es un problema para muchos niños. Espere algunas batallas del tipo de cuánto tiempo es el adecuado para la televisión por las tardes, cómo deben realizarse las tareas, etc. Si el conflicto se da, trate de resolverlo con su pequeño; motívelo a buscar soluciones a los problemas juntos.
7. Limite las actividades extracurriculares
No ‘apriete’ el horario de su hijo con muchas actividades extracurriculares antes de saber cómo le irá en la escuela. Si usted cree que podrá manejar otras actividades, siempre podrá añadirlas a su horario.
Aunque son muy beneficiosas, las actividades extra-escolares incrementan la responsabilidad de los niños, influyendo en su rendimiento escolar. También pueden reducir el tiempo de juego y de relación con sus compañeros, imprescindible en esta edad para su desarrollo y madurez personal.
Por ello es importante que consulte con los pequeños a la hora de elegir y programar dichas actividades de modo que no sean una carga, sino una ocasión aceptada por ellos, para aprender y disfrutar.
8. Momentos para relajarse
Ayude a su hijo a relajarse durante las primeras semanas de clases. Los niños en los primeros grados necesitan mayor ayuda para adecuarse a la nueva estructura escolar. Y usted debe estar presente en el proceso.
9. Siempre aprendiendo
El aprendizaje debe ser parte de su vida diaria. Si va al supermercado, aproveche para probar las matemáticas de su hijo; deje que su pequeño lea los letreros mientras van de paseo... Lo importante es hacerle ver que todo lo que aprende en la escuela puede aplicarlo en lo cotidiano.
10. Celebre con ‘bombos y platillos’ el primer día de clases
Una vez que regrese de ese primer día de clases, pregúntele cómo le fue, qué hizo, qué aprendió… Esto cumple con varias funciones: la primera es que da al niño la oportunidad de expresar lo que siente y sentirse importante ante mamá. Por lo mismo, celébrelo. La segunda es que usted podrá determinar si existe algún problema que amerite una solución inmediata. De ser posible, organice una gran fiesta para celebrar el primer día de clases… e invite a sus nuevos compañeros y mamás.
Espero que estos consejos sirvan a tí y a tus pequeños a iniciar un nuevo año escolar lleno de alegrías, éxitos y sobre todo recuerda que la paciencia y el amor forman mucho más a nuestros hijos que el enojo y la premura.
Hola! ¿cómo estas?, Quiero agradecerte por seguir continuamente los artículos que preparamos para tí en nuestro blog, durante estas semanas vamos a aprender o mejor dicho a “reaprender” a usar el Lenguaje como una forma de EMPODERAMIENTO que serán de utilidad en cada una de nuestras interacciones: laborales, amistad, afectivas, pareja, padres-hijos, etc. Pues bien empecemos:
Muchos de nosotros pasamos el tiempo lamentándonos del pasado o imaginando que sería si nos ganáramos la lotería o si la suerte cambiara de un momento a otro y estaríamos en el puesto de alguien más. Pero el lenguaje empoderante usando bien tu cerebro para aplicarlo te lleva a otro sitio lejos del actual.
Quiero compartir un ejemplo de alguien quien CAMBIO su dialogo interno con afirmaciones:
"Siempre he creído en la magia. Cuando todavía no hacía nada en esta ciudad, subía todas las noches a una montaña (Mulholland Drive), me sentaba allí y miraba la ciudad, extendía los brazos y decía: "Todos quieren trabajar conmigo. Soy un actor excelente. Tengo toda clase de ofertas para trabajar en magníficas películas" Repetía simplemente estas frases una y otra vez, convenciéndome, montaña abajo ya listo a convertirme en el dueño del mundo mientras me decía: "Me esperan las ofertas para trabajar en películas. Solo que aún no las escucho" Eran afirmaciones de hechos cumplidos, antídotos para todo lo que proviene de mi trasfondo familiar". JIM CAREY Actor
Ves que cualquier persona de éxito estuvo en algún momento de incertidumbre, pero logró sus metas y más utilizando la mejor herramienta que tenemos todos el lenguaje.
Ahora te toca a ti empezar a usar esta herramienta correctamente, te propongo un ejercicio durante esta semana:
1.Escoge una afirmación que quieres que te ayude a EMPONDERARTE a ti, esta afirmación puede realizarse en cualquier ámbito de tu vida; un nuevo empleo, mejores ingresos, un nuevo lugar para vivir, encontrar una persona adecuada, comunicarte mejor con tus hijos, o con tu pareja, mostrar tus afectos, etc…. En fin la lista y las afirmaciones son infinitas, solo depende de que tú selecciones una.
2.Bien, una vez que lo has hecho y te has decidido por ella, escríbela, encuentra un papel que te guste, escríbelo con letra firme y grande.
3.Ahora cada mañana al levantarte, léela con fuerza y firmeza, repítelo con convicción y cada vez que tengas un tiempo vuelve a repetírtelo… HAZ COMO SÍ….. ya se hubiera cumplido
4.Pronto vas a ver que el resultado se empieza a realizar….(ojo pero tu afirmación debe ser realista, posible).. mientras más vayas entrenándote, más fácilmente lograrás EMPONDERARTE EN EL LENGUAJE y lo conseguirás.
Nos vemos pronto el éxito, te está esperando, alcánzalo ya.
Las creencias son los componentes que determinan cómo damos significado a los eventos que suceden a nuestro alrededor. Son todos aquellos juicios o evaluaciones acerca de nosotros mismos, los demás y el mundo a nuestro alrededor que se relacionan con la pregunta “¿Por qué?”.
En términos de PNL, las creencias se consideran generalizaciones sobre (1) las causas, (2) los significados y (3) los límites.
Funcionamos en base a creencias
Todos nosotros funcionamos en base a las creencias que sostenemos, y también lo hacemos en nuestra labor como educadores. Esta es una lista de creencias sobre la educación. Comprueba con cuáles estás más de acuerdo y con cuáles no:
La letra con sangre entra.
Para enseñar algo, lo mejor es ir paso a paso y avanzar poco a poco hasta dominar el tema.
Se educa más con lo que se hace que con lo que se dice.
Si haces las cosas con cariño, seguro que se acaba educando bien.
Es importante establecer las normas y ser estricto en su cumplimiento.
La atención, la concentración y la disciplina son esenciales a la hora de poder enseñar algo.
Se educa mejor en grupo.
Es mejor un educador involucrado con una técnica pobre que un educador más distante con una buena técnica.
A veces el educador tiene que enseñar cosas que el educando no puede entender para qué sirven, aunque más tarde lo entienda.
No cualquiera puede educar, es necesario poseer ciertos conocimientos que te indiquen cuál es la mejor manera de hacerlo.
Para enseñar contenidos, no es necesario dominar la materia, basta con saber más que los alumnos sobre ella.
¿Has encontrado frases con las que estás de acuerdo? ¿y otras que hacen que se te ponga la piel de gallina solo con leerla? Entonces estás identificando tus propias creencias, en el primer caso, y creencias opuestas a las tuyas, en el segundo. Recuerda, en PNL no hablamos de creencias correctas o incorrectas, sino de creencias eficaces o ineficaces para obtener un resultado deseado en un contexto determinado.
En PNL sabemos que las creencias que un individuo tiene filtran la percepción de la realidad y marcan el comportamiento. Si realmente queremos ser eficaces, necesitamos escoger un conjunto de creencias potenciadoras para educar.
A veces se sugiere que los educadores deben asumir un conjunto concreto de creencias “correctas”. Esto asume (1) que realmente existe el conjunto correcto (si lo hay, ¿a qué tanta discusión?) y (2) que diciendo a los educadores lo que deben hacer, estos lo van asumir sin más (¿?).
Ejercicio: etiquetas
1. Pensar en una relación educativa en la que haya algún problema con la otra persona.
2. ¿Qué palabra o frase caracteriza a la otra persona.
3. ¿Cómo podría etiquetarse de una forma más positiva?
4. Vuelva a examinar la conducta de la otra persona, ahora a la luz de la nueva etiqueta. ¿Cómo cambia tu percepción? ¿qué nuevas posibilidades aparecen? ¿cómo tratarás de diferente manera a esa persona?
Resumiendo …
No podemos cambiar a la otra persona, sólo cambiar nuestras conductas. Mi interpretación de los hechos o de las intenciones del otro (mis creencias) determinan mis conductas.
Supongamos dos profesores en la sala al inicio de curso, repasando los alumnos que pasan de curso: “Camila es una niña muy aplicada … cuidado con Joaquín, es un alborotador …” ¿están compartiendo hechos o creencias?
Una afirmación es un pensamiento que refuerza lo que somos y creemos de nosotros, en otras palabras “nuestra identidad personal”. Es decir, si decimos “soy malgenio” o “siempre me va mal”, “tengo mala suerte”, “ me va mal en alguna materia como las matemáticas, por ejemplo”; reforzamos una parte de nuestra identidad actual. Es importante destacar que la identidad no es algo fijo o establecido, no tiene un valor que permanece constante y sin cambios a lo largo del tiempo sino que es un conjunto de actitudes y creencias la que la forman, así puede sufrir modificaciones dependiendo de nuestra manera de actuar.
Voy a darte un ejemplo para que sea más fácil comprender este maravilloso poder que tienen las afirmaciones: imagínate que cualquier actitud o creencia que tengas está en un “balancín”, en los extremos del mismo están conductas opuestas por ejemplo EXTROVERSIÓN – INTROVERSIÓN. En un momento determinado una actitud está más presente que la otra, si bien pueden cambiar por el contexto en el que te encuentres, de forma general vas a poder mostrarte por uno de las dos opciones. Pues bien, según nuestros comportamientos, nos vamos moviendo hacia un lado u otro del balancín, y al llegar a un punto (tal vez siempre las digamos sin llegar a un punto determinado) empezaremos a decir afirmaciones que apoyen la parte de ese juego de valores que solemos repetir. Lo que refuerza nuestra identidad según estamos acostumbrados.
¿Qué pasa si modifico mis afirmaciones?
Cuando modificamos las afirmaciones que nos decimos a nosotros mismos, estamos influyendo en nuestros sistemas de creencias, y con ello, en la percepción que tenemos sobre nuestra propia identidad. Es por esto que es importe decir afirmaciones que nos brinden apoyo y no jueguen en nuestra contra desanimándonos constantemente y rebajando el valor que tenemos de nosotros mismos. Pero lamentablemente en la gran mayoría de ocasiones, no suele ocurrir así y se nos escapan frases que merman nuestra autoestima, perjudican y degradan en alguna forma aunque sea muy sutil nuestra identidad.
Te preguntarás entonces: ¿Qué tipo de afirmaciones debo realizar entonces? O mejor aún ¿Cómo puedo hacer afirmaciones positivas que me ayuden a modificar mi comportamiento?
ØLo fundamental sobre una afirmación es la forma en la que te la dices a ti mismo. Una afirmación debe estar en positivo. Céntrate en lo que quieres y no en lo que no quieres. En lugar de decir, siguiendo con el ejemplo, “No quiero ser introvertido” te ayudará mucho más decir “Estoy siendo más abierto con las personas”. El motivo de esto es que la mente no procesa la palabra “no” como lo hacemos conscientemente en una frase. El inconsciente opera de otra forma distinta, y obedece lo que le digas. Su trabajo es cumplir las órdenes que le lleguen al pie de la letra, él espera que sepas lo que le estás diciendo, pero cambiar una por otra le llevará un tiempo.
Veamos un ejemplo para entender mejor esto. Si te piden que no pienses en un gran trozo de pastel, primero tienes que imaginar el gran trozo de pastel, y luego prohibirte pensar en el ocupando la mente en cualquier cosa pero recordándote que no tienes que pensar en el pastel. ¿Qué suele pasar? Piensas en el trozo de pastel de todas formas, para recordar que te has prohibido pensar en algo, primero piensas en ello. El inconsciente hace justamente lo mismo.
- Para que las afirmaciones funcionen, deben estar formuladas en presente. Tienen que implicar un comportamiento en el presente, en el futuro no servirá porque estás diciendo cómo te gustaría ser y no enfocándote en que lo eres en el presente. Que es lo que mueve en el balancín de antes desde un extremo a otro. Es decir, un “Voy a ser abierto…. en el futuro” no tiene la fuerza que tiene para nuestra mente “Actúo de una manera abierta siempre que quiero”. En uno te dices que lo eres, y en otro te dices que no lo eres pero que lo serás (algún día, lamentablemente no funcionará así con mucha probabilidad).
- Otro punto importante es La manera en la que dices las afirmaciones, si las dices con una voz física o mental débil, sin estar convencido de lo que estás afirmando, estas no te resultarán auténticas. ¿Creerías a una persona que te dice que es muy segura si lo hace sin mirarte a los ojos, con la cabeza agachada y con una voz muy débil? Seguramente no y es porque lo que te dice no encaja con la manera en la que te lo dice. Si decimos “Tengo seguridad en mí mismo/misma” lo lógico es utilizar una voz que posea esa característica. Fuerte. Confiada. Segura.
Si realizas tus afirmaciones en voz alta te permitirá que se interioricen mejor que solo pensándolas. La mente suele divagar y es una buena manera de involucrarnos completamente.
- Para finalizar, lo más importante para que una afirmación funcione es esto: Creer que funcionará y dedicarles tiempo. Laactitud con la que vayas resultafundamental, esta herramienta tan solo funcionará si crees en ella y le dedicas algo de tiempo diario durante unas semanas. No necesita demasiado, 5 minutos antes de dormir o antes de levantarte de la cama son suficientes ( además estos momentos son los mejores porque la mente está más receptiva). No lo olvides, el tiempo es importante, piensa que quieres influir en una creencia que afecta a quien eres, cambiar algo que no te gusta por algo que sí no ocurre en un día. Tendrás que ser paciente y dedicarle unas semanas para comprobar su desarrollo, desde luego en un solo momento, no funcionará.
Esta herramienta que hemos analizado ahora puedes asociarla con otras de la PNL también muy útiles como los anclajes y la imaginación y visualización…. Adelante te invito a probarla, tal vez con un hábito que has querido cambiar siempre y no lo has logrado a pesar de las buenas intenciones, con una manera de comportarte con tus seres queridos, con las palabras que dices cotidianamente y quisieras dejar de decirlas…. Animo TU LO PUEDES HACER.
Ha concluido ya un trimestre escolar y muchos
estudiantes se aprestan ya a recibir la LIBRETA DE CALIFICACIONES. Todos los
padres le dan mucha importancia a las notas o calificaciones que los hijos
obtienen en cada materia. Pero éste no debe ser el único aspecto a valorar en
los estudios de los hijos.
No es conveniente valorar la calificación en sí misma. Tampoco es aconsejable
exigirles una determinada calificación. Los padres deben valorar,
fundamentalmente, el rendimiento escolar de cada hijo. El rendimiento no
siempre coincide con lo que expresa una calificación. Un estudiante puede
encontrarse en cuatro posibles situaciones:
Ø Aprueba, pero no rinde;
ØRinde, pero no aprueba;
ØNi rinde ni aprueba;
ØRinde y aprueba.
Hablamos de
rendimiento cuando el estudiante ha progresado en su aprendizaje de acuerdo con
lo que cabía esperar de él en función de su capacidad.
Analicemos
entonces con un poco más de detenimiento cada una de estas posibilidades:
¿Qué
significa que mi hijo apruebe pero no rinda?
Puedes haber observado en varias ocasiones o a ti también como estudiante te
pudo haber sucedido que aprobabas la materia, pero en realidad nunca la
aprendiste, fue algo que paso desapercibido y sin producir cambios o necesidad
de aprender más, esto se debe a que el nivel de exigencia del profesor está por
debajo de la capacidad de los estudiantes. Son estudiantes que aprueban la
materia con muy poco esfuerzo usualmente porque el profesor es poco exigente.
¿Qué significa que mi hijo rinda, pero no apruebe?
Muchas veces escucho a padres decir ªMi hijo/a si sabe, yo le pregunto y sabe,
estudiamos juntos, pero en el examen se cae y sus notas son desastrozasª….. “..
¿qué puedo hacer?.....” Estos
estudiantes se esfuerzan, trabajan lo necesario, pero no pueden aprobar debido
a posibles dificultades personales como, por ejemplo, falta de base en la
materia o mal método de estudio. También puede deberse a que el profesor es
demasiado exigente, o que tienen alguna dificultad específica en su aprendizaje
y eso dificulta el que puedan alcanzar mejores calificaciones.
¿Qué pasa cuando mi hijo no rinde y
tampoco aprueba?
Bueno eso si
entraña un poco más de dificultad pues estamos frente a un estudiante que
realmente NECESITA AYUDA, y eso no es
nada malo, tampoco debe ser motivo de culpas o reproches, pero cuando te encuentras
frente a este problema, lo mejor y más saludable es buscar ayuda, lo más pronto
posible, pues mientras más temprano se intervenga más fácilmente logrará
superarse el problema o si no orientar la ayuda más adecuada.
¿y qué puedo hacer algo más, mi hijo
siempre rinde y aprueba?
Super!!! Buen
trabajo, pero eso no implica que debes olvidarte de darle todo tu apoyo….más
adelante veremos algunos consejos que pueden serte de utilidad.
Veamos los riesgos que corren los padres que valoran la calificación en sí
misma independientemente de la capacidad de su hijo, de las dificultades que
encuentra y de los criterios del profesor:
- Exigir a un hijo menos de lo que puede. Se fomenta así el conformismo y la
mediocridad de los hijos que tienen buenas capacidades y no se les estimula el
sentido de logro, de reto y de autonomía;
- Exigir a un hijo más de lo que puede. En cambio, suele producir que esos
hijos que pueden presentar ciertas dificultades o menos habilidades en una
determinada materia se sientan agobiados, pues a pesar de que trabajan mucho su
esfuerzo no tiene los resultados esperados, en ellos en ocasiones se pueden
producir incluso estados de ansiedad y pérdida de interés hacia el estudio, o
alteraciones psicosomáticas o psicológicas relacionadas con estos aspectos.
- En cambio si tienes más de un hijo y les exiges a todos por igual, provoca comparaciones entre los hermanos, hechas
por los padres o por ellos mismos. Estas comparaciones no tienen sentido y en
ocasiones suelen crear actitudes negativas,
como la rivalidad y las envidias entre los hermanos.
Entonces papá, debes valorar el rendimiento de cada hijo por separado. Y darle
más importancia al esfuerzo realizado, al trabajo bien hecho, a lo aprendido,
que a la calificación en sí misma. Por otra parte, lo primero favorece lo
segundo.
Y además acuérdate de:
Elogiar a tu hijo cuando se esfuerza por estudiar
Al leer esta frase puedes pensar que es su responsabilidad, y es cierto, pero
piensa que todos necesitamos un elogio y un reconocimiento, así le estás
animando a seguir esforzándose.
La hermosa labor de ser padres, implica también ayudar a tus hijos en estas áreas, es muy gratificante pues así puedes compartir tiempo con él, conocerlo e interesarte por sus cosas.... Animo aunque a veces se torne complicado no desmayes... tienes un tesoro entre tus manos.....
Cada fin de año suele pasar lo mismo, un cúmulo de metas, ideas, propósitos, etc, que a veces se quedan en eso y otras, en el mejor de los casos escritas en un trozo de papel; pero van pasando los meses y resulta que nuevamente nos encontramos metidos en la vorágine diaria del trabajo, obligaciones, actividades múltiples… pero es cuando empezamos a realizar la primera evaluación personal después de los deseos de cambio y avance personal que se hicieron aprovechando el comienzo de año. Es entonces cuando entramos mientras va avanzando el año que las ilusiones se han frustrado, y nos topamos con la impotencia al ver que no hemos dado prácticamente ni un paso hacia el objetivo propuesto, de la debilitación de la esperanza en nuestra capacidad para “cambiar”.
Empezar un nuevo año como si fuera cualquier cosa, es una torpeza, un nuevo año es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.
¿Alguna vez has sentido en lo más hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar?
El año nuevo es una oportunidad más para convertir la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. Comienza un nuevo año y con EL, un mundo de oportunidades, se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente sobre experiencias pasadas, situaciones presentes y el porvenir. Para aprender del pasado, disfrutar el presente y construir un futuro mejor.
Algunos errores que cometemos al empezar a establecer metas:
1- Establecer objetivos de forma genérica sin concretar el resultado final
2 – No establecer un tiempo límite para lograrlo
3 – Preocuparse por cómo conseguir las cosas mientras se establecen las metas.
4 – Plantearnos deseos que están por encima de nuestras creencias.
Pasos básicos para lograr las metas
Una meta debe ser:
CONCRETA. Uno de los grandes errores que se cometen al planificar una meta personal es que no esté bien definida. Se tienen una serie de buenas intenciones pero no se sabe exactamente qué se quiere conseguir. Una meta no puede ser vaga. Por ejemplo, no puedes proponerte “ser más organizado”, durante este año. Tendrías que analizar qué áreas de tu vida, trabajo o lo que sea crees que necesita ser organizada y concretar en qué cosas (mi lugar de estudio, mi agenda de trabajo, etc.). Pero además, una meta debe ser:
MEDIBLE. Debe estar concretada hasta el punto de poder medir si las has cumplido o no, así como medir el avance que vayas teniendo conforme te acercas a ella. Siguiendo el ejemplo anterior deberías preguntarte: ¿cómo sabré que he conseguido tener mi lugar de estudio más organizado? ¿cómo sabré que mi agenda de trabajo o de estudio está bien organizada? Y aquí deberías cuantificar los potenciales resultados, p.ej.: 1. Estar realizando un planning de trabajo, diario, semanal…, 2. Tener los libros colocados en su correspondiente estantería, 3. Tener siempre la mesa despejada con sólo las cosas que esté utilizando en ese momento, 4. Tener un sistema de archivo, etc.
CON TIEMPOS DEFINIDOS. Y en tercer lugar, y muy unida a las dos condiciones anteriores, está el que el resultado medible que te has marcado tenga una fecha final de consecución. “Debo de ver que he conseguido esta meta concreta y que podré medir así: XXX a fecha de 30 de junio, p.ej.”. Ésta es la cara del marcar los tiempo que tiene que ver con definir cuándo piensas conseguirla.
Finalmente, con otro ejemplo intentaré dejar completamente clara la diferencia entre una meta bien y mal planteada en cuanto a estos tres requisitos: concreta, medible y con tiempos definidos. Piensa en el clásico objetivo de final de año como suele ser el “perder peso”. Si una de tus metas para este año es: perder peso, tengo que darte la noticia de que muy probablemente no la verás realizada. Sin embargo, si te la planteas así seguramente tendrás algunas opciones más: Perder 5 kilos de peso dentro de tres meses, y esto conlleva haber perdido A Kg. en el primero y B Kg. en el segundo. Esta meta es concreta, medible y está temporalizada. El compromiso contigo mismo es mayor, el camino está más trazado y tienes pequeñas metas intermedias que te animarán a seguir en el buen camino que estarás llevando.
REALISTAS. Una meta debe ser realista en el sentido de que esté bajo tu control (entendiendo que en esta vida nunca podremos tener todo bajo control, claro). No puedes plantearte conseguir cosas que obedezcan a sueños que bien por falta de capacidades personales, por falta de accesibilidad a ciertos recursos, por problemas en la coyuntura externa o por marcar un tiempo poco realista, no esté en tus manos el hacer todo lo necesario para conseguirlas. Por ejemplo, sería una meta incorrecta que un técnico de una empresa cualquiera aspirara a ser director general en dos años. Ni el tiempo, ni la formación, ni los recursos, seguramente, acompañarían para cumplir esta meta en el tiempo previsto. Pero seguramente, con un tiempo más realista y preparando bien cada paso laboral, formativo y demás sería más accesible.
MOTIVADORAS. Una meta tiene que ser siempre un reto. No podemos tampoco ser demasiado hiperrealistas. Tu límite, como mínimo, tiene que ser el límite de lo que ya sabes que puedes conseguir. Y a partir de ahí proponerte un paso más. Si te fijas en muchas personas que podrías calificar de felices y satisfechas con su vida personal, laboral, etc., verás como suelen vivir buscando superarse un poco cada día. Les atrae avanzar consiguiendo nuevas cosas.
ECOLÓGICAS. Una meta debe ser coherente contigo mismo, con tu misión de vida, con tus valores personales, no contradictoria con otras metas, y en armonía con el entorno en el que has decidido vivir(familiar, amistades, etc.). Si te has propuesto como meta aumentar tu nivel de ventas pero el camino tiene que ver con emplear un tiempo del que no dispones quitándoselo a tu familia (suponiendo que ésta sea un valor importante para ti), difícilmente lo conseguirás. Y de ser así la sensación de bienestar será tan efímera a causa de tu disfunción interna entre valores (trabajo, familia, economía…) que nunca te va a compensar.
POR ESCRITO. Pocas son las personas que viven su vida conforme a unos proyectos establecidos por ellas mismas, pero menos aún aquellas que plasman sus objetivos, así como el camino a recorrer (plan de acción), por escrito. El escribir nuestros compromisos con nosotros mismos tiene una fuerza arrolladora. Si hay algo que es clave para vivir una vida exitosa es la capacidad para liderarse a uno mismo. Muy pocos saben ser constantes en sus compromisos si no tienen alguien detrás que les supervise. Para llegar a un nivel alto de autosupervisión, el ideal que todos deberíamos perseguir, puede ayudar mucho dejarte supervisar por tus compromisos escritos. Es más, el poder revisar tus metas y el plan de acción que has preparado con ellas por escrito de forma periódica te ayuda también a no perder el enfoque, la dirección, tan fácilmente.
EN POSITIVO. Tus metas deben estar redactadas en positivo. ¿Qué quiere decir? Pues que no es un buen planteamiento el definir tu meta como: “no ser tan grosero”, “no ser tan desorganizado”, “no equivocarme tanto a la hora de gestionar tal o cual tarea”, etc. El enfoque positivo siempre ayuda a pensar hacia adelante. “Voy a ser más amable”, “voy a mejorar mi nivel de organización personal” ,etc. (sin olvidar que ya hablamos de que deben ser más concretas, por supuesto).
Además, a nivel inconsciente, la ayuda que te proporcionas pensando en positivo puede ser considerable. Según parece el inconsciente no entiende la palabra “no” –la negación de un concepto-, sólo capta los conceptos en sí. Por tanto, si tú te repites continuamente: “no voy a ser desorganizado” sigues machacando tu subconsciente con la palabra “desorganizado” (y esa influencia no es nada positiva en cuanto a tu credibilidad en tus posibilidades. Un ejemplo simpático (como siempre con el riesgo de ser demasiado simplista) te ayudará a entender esto. Imagina a alguien subido a una silla mientras hace un arreglo en una bombilla en el techo. La persona está tranquila, pero tú, con toda la buena intención, le dices: “ten cuidado no te vayas a caer”. Tu buena intención en más de un caso lo que hará es que la persona, aún sin estar pensando que se va a caer, empiece a estar más inseguro sobre la silla. Su inconsciente ha empezado a trabajar con las palabras “cuidado”, “caer”, etc.
En este sentido, si quieres ayudar a tu subconsciente, será mucho más efectivo si planteas tus metas como si ya las hubieras cumplido. Llega el nuevo año y te planteas tu meta diciendo: “Soy amable con los que me rodean, y esto es así porque lo demuestro actuando así y así y así (y haces una lista de situaciones cotidianas concretas), o “soy una persona organizada, pues mi organizo mi día, mi vida, etc, así y así y así”. Conectas tu meta en positivo con tu plan de acción. Esto, además de ayudarte aumentará tu motivación porque sabes que si vives como has definido estarás confirmando que tu cambio ha sido real. Estarás disfrutando desde el primer día cada paso que des en dirección a tu meta porque simplemente será “confirmar quien has decidido ser”.
IMAGÍNALAS a través de la visualización. Por último animarte también a que tengas momentos en los que te imagines viviendo con esa/s metas cumplidas. Este es un ejercicio muy útil para mantenerte continuamente en un nivel alto de motivación. Hazlo periódicamente. Piensa durante unos minutos cómo sería tu vida habiendo conseguido aquello por lo que te estás esforzando, ¿qué emociones experimentarías?, revívelas, ¿cómo reaccionarían las personas que están contigo?, incluso piensa con todos tus sentidos, imagina uno de esos momentos y piensa en qué verías, qué olerías, etc. Y pregúntate también: ¿cuál es el “objetivo” del objetivo, de la meta? (o sea, ¿qué necesidad cubrirá?, ¿qué carencia suplirá?, ¿qué me va a aportar realmente el conseguir esto?, ¿por qué me hace ilusión?, etc.)
Si haces esto a la vez que estás trabajando en tu plan de acción, el empuje para seguir y la creatividad que generarás en ti en cuanto a buscar nuevas alternativas para avanzar más rápido o sortear problemas será impresionante. Eso sí, si solo son sueños que no van acompañados de trabajo diario te alejarás más de la realidad, y te convertirás en un soñador vacío.
Finalmente, para no cansarte más quiero agradecerte por haber compartido conmigo estos meses, por haber leído los artículos que con tanto aprecio he escrito para ti con el propósito de que te sirvan en la labor de ser padre, madre, hijo, etc…. Y mi compromiso de este nuevo año acompañarte con nuevos, interesantes y prácticos temas que espero los disfrutes.
Para este nuevo año deseo para ti:
Un poco de amnesia para olvidar los rencores, tristezas y malos momentos.
Fortaleza y sabiduría para poder afrontar los problemas y aprender de ellos.
Mucho tiempo para disfrutar en familia, para los amigos, para tí.
Salud para poder realizar todo lo que te propongas.
En algunas ocasiones las relaciones padres e hijos (sobre todo si estos son adolescentes), se parecen a un encuentro de boxeo donde se libra una batalla de opiniones y respuestas en la que el más hábil saldrá victorioso. Cuando te tomas a tu hijo como tu oponente, se crea mucha resistencia y esto provoca tensión entre las dos partes. Es mucho más adecuado si no disientes, ni te opones a tu hijo, sino detectas donde está la resistencia y diriges la comunicación hacia donde él se siente cómodo.
Hay dos puntos importantes que tomar en cuenta cuando se presenta un conflicto con los hijos. Una es la calidad en tu comunicación y la otra es el por qué de la disputa. No importa qué tipo de problema te toque atender (puede ser desde el arreglo de la habitación, que le prestes el automóvil, o las notas de su reporte mensual), la forma como se le enfrenta y se inicia la comunicación debe ser sin resistencia. Desde este momento se debe construir una relación de confianza y seguridad para que tu hijo tenga la oportunidad de valorar en realidad si el conflicto que se ha generado merece la pena convertirse en una “batalla real” o si es posible dialogarlo y llegar a un acuerdo.
Antes de continuar con el tema de la comunicación desde el punto de vista de PNL es importante tener en cuenta que el TERRITORIO es muy importante para saber actuar asertivamente.
Cuando la comunicación se sitúa en tu lugar de padre, en tu territorio, tu habitación, el estudio, la sala, obviamente te sentirás con mayor seguridad y fuerza para el diálogo que si acudes fuera de tu territorio a “un lugar desconocido” (que puede ser el dormitorio de tu hijo, por ejemplo)
Cuando sales de tu territorio, hay mayor estrés debido a que tu hijo estará distraído por “sus cosas” u otros asuntos y TU será parte de la lista de asuntos que atender, más no la prioridad. Lo peligroso en este momento es que te sientas inseguro, menospreciado con baja auto estima y para protegerse actúa con agresividad que arruine la comunicación, piensa en palabras que si no las has dicho tal vez las escuchaste cuando eras adolescente:….”en esta casa mando yo”, “aquí se hace lo que yo digo”, “porque yo lo ordeno”……y la lista puede continuar……
Al estar con tu hijo, dale espacio y no invadas su círculo de seguridad, en promedio cada persona necesita por menos unos 30 cms de espacio alrededor, otras personas requieren de más espacio. Algunos padres que quieren ser muy amables se acercan demasiado, e invaden el espacio vital. Esto los hace sentirse acorralados y sofocados. Esta es una forma de presión que algunos chicos no soportan y salen huyendo. A veces es necesario dar un paso atrás para que no se sientan invadidos, sobre todo cuando estamos en “su territorio”.
Vamos a nombrar algunos consejos desde el punto de vista de PNL que te pueden ayudar a mejorar tus capacidades de comunicación, con tus hijos sobre todo si se presentan conflictos:
Para que el diálogo tenga éxito debes establecer una relación genuina entre tú y tu hijo, una relación de confianza y flexibilidad que debe partir de tí.
El poder de la observación va a ser muy útil en este proceso. Cualquier comportamiento del ser humano está estructurado de una manera específica. Algunas de estas estructuras son el sistema de claves oculares que son brevemente:
Arriba visualiza
A los lados escucha
Abajo a la derecha está en sensaciones
Abajo a la izquierda está en diálogo interno
Y los sistemas representacionales En ambos sistemas nos estamos refiriendo al dominio que tiene tu hijo de ver, escuchar y/o sentir.
Prácticamente todos tenemos esas funciones, sin embargo lo que nos hace únicos y diferentes es la forma como las secuenciamos y cual es más dominante en nosotros.
Cuando tu hijo está en contacto contigo y sobre todo en una situación de conflicto, es importante observar donde está él, si está observando, escuchando o sintiendo…. ¿Necesita tu hijo tocar o moverse? Cuando tu hijo reflexiona, ¿qué está haciendo mentalmente? Y para tomar una decisión ¿qué necesita para tener la confianza y dar paso al diálogo?
Aunado a la observación en cuanto a sus claves oculares y darse cuenta si prefiere ver, escuchar o sentir, también es importante verificar si el lenguaje y tono de voz son congruentes con su propia secuencia.
La persona que tiene una secuencia principalmente visual tenderá a hablar con mayor rapidez que el buen escuchador que cuidará sus palabras al hablar o el kinestésico que estará más enfocado en las sensaciones y por lo tanto su velocidad al hablar será aun menor que los otros dos.
Si quieres lograr confianza genuina con tu hijo, es importante observar cómo funciona él para así entrar en su misma frecuencia y de esa manera entenderse. Si tú eres visual y tiendes a hablar con rapidez y te enfrentas a un kinestésico, debes tener calma y paciencia y hablarle con mayor detenimiento para que tu hijo pueda asimilar la información. Generar empatía con la velocidad de su lenguaje y la manera de ver las cosas será muy favorable para iniciar esta relación de confianza.
Otro punto importante es que la persona visual que muestra sus claves oculares correspondientes, y habla con rapidez, también va a tener un lenguaje muy preciso con expresiones visuales. La estructura está entrelazada y esto te dará una pista más de como puedes tratarlo. La persona visual seguramente contendrá en su comunicación palabras con matices visuales como "quisiera ver", "yo observo mientras tú me enseñas", "sí, ya veo", y preguntas sobre lo que están viendo. El auditivo será más cauteloso en su forma de hablar, sin embargo igual escogerá palabras que lo delatarán como una persona que escucha con calma. Esta persona igualmente ligará el lenguaje con esa parte que predomina en él. Usará términos auditivos como "te escucho, prosigue", "me puedes explicar ", "dime como puede pasar esto". Y la persona kinestésica hará lo mismo con su lenguaje, podrá incluir algo así: "quiero ver si es cómodo", "lo podemos probar", "es práctico y ligero".
Al escuchar las diferentes formas de expresarse, lo importante es olvidarse un poco de cómo me expreso yo y entrar en la frecuencia de la otra persona. Si ti hijo está interesado en una explicación, me voy a la explicación. Si tu hijo quiere tocar y sentir, hay que darle gusto. Y muy importante usar el mismo tipo de palabras que usa tu hijo. Porque las mismas palabras tendrán el sentido que le da tu hijo y palabras similares no siempre tienen el mismo sentido para las personas. Si usas términos visuales, hay que repetirlos pues eso lo va a entender mejor que si se utilizan otras. Al cambiar las palabras ya no tienen el mismo sentido y se sale de la frecuencia de tu hijo Para lograr esto es necesario estar muy alerta y con mucha concentración para seguir a tu hijo con sus patrones lingüísticos.
A estas técnicas de empatizar con el hijo en cuanto a su forma de valorar el mundo externo, si es visual, auditivo o kinestésico, de igualar la velocidad de su forma de hablar, corresponder a su lenguaje con las mismas palabras se le llama ACOMPASAR. Pruébalo y verás que tu hijo se sentirá muy a gusto contigo. Hacer esto como entrenamiento te llevará a instalar un programa automático donde lo podrás hacer sin pensar porque tu mente ya aprendió lo que hay que hacer en cada situación.
Espero sinceramente que estos consejos ayuden a formarte en esa ardua labor de ser padres y te guie en la formación de HIJOS FELICES.